Ni una avería, ni obras, ni problemas similares. El suspenso del servicio de Metro que se llevó a cabo ayer durante más de una hora en parte de la línea 9 del suburbano tuvo relación con una persecución policial, según ha explicado hoy un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid.
Todo comenzó sobre las 17 horas de este martes, cuando dos jóvenes robaron una cadena de oro a una persona que paseaba tranquilamente por la calle Juan Ramón Jiménez. La víctima avisó a la Policía Nacional de lo ocurrido, que localizó a los ‘cacos’ a pocas calles, por lo que intentó detenerles.
Para evitar ser detenidos, los dos individuos accedieron al Metro en la parada de Plaza de Castilla, andén de la línea 9 dirección norte, entrando en las vías del suburbano. Para localizarles y evitar su arrollamiento por parte de los trenes, desalojaron la estación y pararon su circulación.

Por ello, desde la estación del barrio del Pilar y Concha Espina quedó interrumpido el servicio. Fue en un túnel cerca de Ventilla cuando atraparon a los ladrones, gracias a la ayuda de las cámaras de seguridad del Metro, que restableció el servicio a las 18:20 horas.
Curiosamente, no es la única persecución que se ha vivido en los últimos días en las vías de Metro. El pasado 21 de junio fue un perro el que se coló en los túneles del suburbano provocando el caos y el corte del servicio en la línea 5 de Metro. Según iba desplazándose el can por las vías se iba cortando el recorrido de los trenes entre diferentes estaciones. Finalmente, el perro fue recuperado en la estación de Callao y trasladado al Centro de Protección Animal de Madrid Salud.
