Madrid y Barcelona fueron las dos ciudades que más recaudaron en 2023 por habitante a través de impuestos locales, alcanzando casi 1.000 euros por persona, según un estudio del Registro de Economistas Asesores Fiscales sobre la fiscalidad local de 2024.
Este análisis, realizado por el Consejo General de Economistas de España, evalúa los tributos y tasas que financian a los gobiernos locales, su capacidad tributaria y su eficiencia recaudatoria.
El estudio revela importantes diferencias entre lo que pagan los ciudadanos en las distintas capitales de provincia. Mientras que en Madrid los residentes pagaron 1.001 euros en promedio, en Pamplona la cifra fue de solo 435 euros, lo que marca una diferencia de 566 euros entre ambas ciudades.

Después de Madrid, Barcelona es la segunda capital que más recauda por habitante (978 euros). Tras la capital de Cataluña, llegan otras dos ciudades de la misma región: Tarragona (917 euros) y Girona (901 euros). Otras ciudades con altas recaudaciones son Toledo (874 euros), Soria (864 euros), Lleida (862 euros) y Segovia (843 euros). Por el contrario, las capitales donde se pagan menos impuestos locales son Pamplona (435 euros), Jaén (492 euros) y Badajoz (508 euros).
¿Cuáles son los impuestos locales?
Dice el análisis del Registro de Economistas Asesores Fiscales que Madrid es la ciudad donde los impuestos son mayores pero, ¿cuales son esos gravámenes?
El 66% de los ingresos municipales proviene del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), un tributo obligatorio en el que los ayuntamientos tienen amplia capacidad de regulación y que se cobra anualmente.
El Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), también obligatorio y de recaudación anual, apenas representa el 8% de los ingresos locales, debido a diversas exenciones que limitan su impacto.

Por su parte, el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), que es pagado por los titulares de permisos de circulación, genera el 11% de los ingresos. En algunos municipios, este tributo se reduce al atraer flotas de vehículos con tasas más bajas.
El Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), de carácter potestativo, enfrentó problemas de cálculo de su base imponible. Aunque tuvo un papel significativo en tiempos del auge inmobiliario, ahora solo representa el 7% de los ingresos municipales.
El Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), conocido como plusvalía municipal, también es potestativo y ha sido modificado tras su declaración de inconstitucionalidad, lo que ha generado importantes diferencias normativas. Este tributo aporta el 8% a las arcas locales.
En cuanto a las tasas municipales, que cubren el 28,6% de los ingresos fiscales de los ayuntamientos, suelen gravar servicios similares o el uso del espacio público, aunque su implementación varía considerablemente entre municipios.
