Dos áreas de Madrid se sitúan entre las más caras de España a la hora de adquirir una casa, según un informe elaborado por Fotocasa. Así, la zona más costosa para comprar una vivienda en la capital es Recoletos (10.270€/m2), seguida por la Castellana (8.889€/m2).
Recoletos, situado en el madrileño distrito de Salamanca, se presenta como el barrio con el precio más elevado por metro cuadrado de Madrid y del país, como indica este análisis, que mantiene a Madrid y Barcelona como las ciudades más caras de España para comprar una vivienda.
Tras Recoletos le siguen el barrio de la Castellana (8.889 €/m2), y los barrios barceloneses de Diagonal Mar i el Front Marítim del Poblenou (8.352 €/m2) y el Eixample (8.049 €/m2).
Los precios de los barrios más caros de España, con los que Madrid y Barcelona despuntan en el informe, multiplican por cuatro la media nacional, que se sitúa en 2.113 €/m 2 , según los datos del índice inmobiliario Fotocasa del mes de abril.

Junto a Recoletos y Castellana, hay más zonas caras en la capital si hablamos del mercado de la vivienda. Entre los barrios más caros del país, por encima de los 7.000 euros/m2 , también destacan Almagro (7.572 €/m 2), Goya (7.445 €/m2), Lista (7.248 €/m2) y Trafalgar (7.172 €/m2), en Madrid capital.
La lista la completan el barrio del Área Romántica, en el centro de San Sebastián, con un precio de 7.439 €/m2, y el barrio de Sant Nicolau, en el centro de Palma de Mallorca, con un precio de 7.172 €/m2 .
En este contexto, se observa un incremento interanual superior a un 15 por ciento en algunos de los barrios que se sitúan en el top 20. Es el caso de los madrileños barrios de Trafalgar, que registra un incremento del 23,6%; Sol, con un aumento del 20,7%; Cortes- Huertas, que registra un aumento del 17,3%; y Recoletos, con una subida del 15,4%.
María Matos, directora de estudios en Fotocasa, expone que «el precio de la vivienda se ha encarecido a un ritmo muy rápido en el último ejercicio. El aceleramiento de la demanda de compra ha provocado que los mercados más locales presenten incrementos muy significativos y de dos cifras, muy similares al calentamiento en 2006, previo a la burbuja inmobiliaria».
Este crecimiento ha ocasionado que los precios en los municipios y distritos de las zonas más tensionadas de las grandes ciudades «hayan llegado a máximos históricos superando los registros del pasado 2007″.
