Eran las 21.15 horas del martes cuando la situación comenzaba a tensarse en la calle Ferraz, frente a la sede del PSOE, en la cuarta manifestación convocada por las negociaciones de los socialistas con los independentistas catalanes para investir presidente a Pedro Sánchez.
Frente a la sede socialista se congregaban unas 7.000 personas, según la delegación del Gobierno en Madrid. En ese momento, los asistentes comenzaron a lanzar huevos a la prensa y a la Policía Nacional, además de botellas de cristal que impactaron contra los furgones policiales, que se pusieron en preaviso avanzando lentamente hacia las vallas y con las porras en la mano. También apuntaron con un láser verde a los profesionales de los medios de comunicación para impedirles su trabajo.

En el aire, helicópteros de la Policía Nacional supervisaban la congregación. Los manifestantes han mostrado una gran pancarta en la que se leía «España no paga a traidores. Amnistía no» o «la Constitución destruye la nación» escrita en una bandera de España. Entre otros cánticos se han escuchado a lo largo de la tarde «Marlaska terrorista» o «España es cristiana y no musulmana» y también otros dirigidos al Rey, como «Felipe masón, defiende tu nación».
La Policía, equipada con cascos desde el primer momento, ha procedido a cortar el acceso en la calle Ferraz, Buen Suceso y parte de Marqués de Urquijo evitando así acceder a la sede nacional socialista. Entre cánticos se han congregado a las 19.00 horas los manifestantes, pese a que la convocatoria estaba convocada en redes a las 20.00 horas.

A la congregación se ha sumado el líder de Desokupa, Daniel Esteve, junto a decenas de seguidores que se han unido a los allí presentes. Asimismo, han asistido la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, el diputado de Vox, Manuel Mariscal o la diputada Rocío de Mer.
Como el lunes, los manifestantes han lanzado insultos contra la Policía Nacional tachándoles de «cobardes» frente a las vallas de protección que estaban dispuestas, y gritando «contra los moros no tenéis cojones», al tiempo que les han animado a apoyar la protesta.
Bengalas e insultos
Alrededor de las 20.00 horas en la esquina de Ferraz con la calle Marqués de Urquijo se han producido encendidos de bengalas rojas coreando al unísono frases contra la izquierda como «puto rojo el que no bote», «Pedro Sánchez hijo de puta» o «Pedro Sánchez, vamos a por ti».

En primera línea de la congregación y separados por vallas de la Policía Nacional, se han agrupado afiliados a la formación ultra España 2000 con una gran pancarta en la que se leía «España no se vende. Resistencia social», un punto donde ha habido tensión con otros manifestantes contrarios a las proclamas nazis que proferían estos manifestantes.
Además, la líder del grupo neonazi Bastión Frontal, Isabel Medina Peralta, se ha subido junto con otro chico al techo de un quiosco de tabacos haciendo el saludo nazi y portando una bandera con la cruz de Borgoña.

Paralelamente, un grupo de manifestante ha dirigido sus protestas contra los pactos del PSOE y los independentistas catalanes hacia la Gran Vía de Madrid y el Congreso de los Diputados, ante un fuerte dispositivo policial que ha bloqueado el acceso a la sede socialista de Ferraz para garantizar la seguridad.
Ya en el Congreso, la Policía Nacional ha blindado los alrededores de la Cámara Baja ante la llegada de las protestas, reforzándose la seguridad y el número de antidisturbios, además de colocar vallas en los accesos.
Los asistentes han atravesado la céntrica Gran Vía y se han congregado en la Plaza de Neptuno, donde han cortado el tráfico y han continuado con las protestas contra Pedro Sánchez.
Heridos y detenidos
La tensión ha ido en aumento y, finalmente, se han producido cargas policiales que se han saldado con al menos 39 personas heridas, de entre ellas 29 efectivos de la Policía Nacional, que han tenido que ser atendidas por los servicios sanitarios.
Según ha informado un portavoz de Emergencias Madrid, la mayor parte de los heridos en la manifestación han sido por brechas provocadas por el impacto de objetos y, en algunos casos, por picor de ojos debido a gases lacrimógenos. En el caso de los agentes de Policía Nacional, los sanitarios les han atendido por golpes.
El Samur-Protección Civil se ha encargado de atender a los afectados y ha procedido a trasladar a cuatro personas a hospitales por contusiones más graves, uno de ellos también un efectivo de la Policía Nacional.
Los disturbios han dejado al menos seis detenidos por desórdenes públicos, cinco hombres y una mujer, según han confirmado fuentes de la Delegación del Gobierno, que también apuntan que la cifra puede que no sea la definitiva.
