La Comunidad de Madrid ha decidido suspender la controvertida integración de la Escuela Europea Acreditada (EEA) en las instalaciones del CEIP e IES Ramiro de Maeztu de Madrid. Ahora estudia posibles nuevas ubicaciones para este centro en el que tendrán prioridad de acceso los hijos de funcionarios de la Unión Europea y de otros organismos internacionales.
Así lo ha anunciado este jueves el consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, durante el Pleno de la Asamblea de Madrid, donde ha defendido esta decisión para facilitar que la futura EEA «sea lo que tiene que ser» y la familia del Ramiro de Maeztu «siga manteniéndose como una de las instituciones clave, no solo educativas sino deportivas, en la Comunidad de Madrid».
Este anuncio que llega un día después de que la comunidad educativa del Ramiro se manifestara ante la sede de la Comisión Europea en Madrid para mostrar su rechazo ante la implantación de la «exclusiva escuela de élite destinada a familias de funcionarios europeos o de entidades internacionales» en sus instalaciones y semanas de protestas por parte de las familias del centro educativo. Las familias habían reunido en los últimos días más de 11.000 firmas en la plataforma Change.org contra esta iniciativa.

La comunidad educativa del CEIP e IES Ramiro de Maeztu ha celebrado con satisfacción el anuncio de Viciana aunque reclama que una «confirmación definitiva» de que este proyecto se llevará a cabo en otra ubicación.
Tras conocerse el anuncio, la plataforma #noSomosSardinasRamiro ha agradecido en sus redes sociales el «granito de arena» de todos los que se han movilizado estos días para paralizar el proyecto. «No podemos estar más orgullosos de enseñarles a nuestros hij@s este ejemplo de trabajo en equipo y lucha por los derechos», han publicado.
Asimismo, reconoce que se alegran por la noticia pero aclaran que «no es suficiente». «Queremos una confirmación definitiva de que se implantará en otro centro y los planos de las obras», han añadido.

Por su parte, desde el sindicato CC.OO Madrid, la secretaria general de su Federación de Enseñanza, Isabel Galvín, ha subrayado que la «paralización» de la implatantación de esta escuela en el Ramiro de Maeztu es «una buena noticia» para la comunidad educativa y para «la red de centros públicos», así como «para el Estado de Derecho».
«Es una buena noticia que se haya impuesto la sensatez porque se quería imponer el un proyecto incumpliendo normas básicas del Estado y normas madrileñas», ha defendido Galvín.
Nueva polémica por las obras
El consejero también ha advertido esta mañana en el Pleno que las obras previstas para la mejora y ampliación de instalaciones en el centro, cuyo importe alcanza los 850.000 euros, seguirán adelante para mejorar la educación que reciben los alumnos del Ramiro de Maeztu.
Unos trabajos, ha remarcado el consejero, que «van a poder disfrutar todos sus alumnos» y que se van a llevar a cabo «con pleno respeto por su condición de edificio protegido», insistiendo en que «por supuesto» se trata de obras que «están autorizadas».

Ante este anuncio, el diputado del PSOE Esteban Álvarez León ha defendido que las obras «carecen de autorización» e «incumplen la Ley de Presupuestos» que «no contempla ninguna partida para estas obras».
Además, Esteban Álvarez ha defendido el Ramiro de Maeztu como «símbolo de la educación pública» y una «muestra de que la educación pública puede funcionar», por lo que se ha preguntado si es eso lo que «le duele» al consejero de este centro que «no se debe desmantelar».
Frente a estas críticas, Emilio Viciana ha mostrado su «orgullo» por el Ramiro de Maeztu y su apoyo «al equipo directivo, alumnos y familias».
