Mañana jueves se celebra el juicio contra María Isabel Medina Peralta, una de las líderes del grupo de extrema derecha Bastión Frontal, por instar a la violencia y hostilidad hacia los colectivos de marroquíes y musulmanes. Medina Peralta tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados con una petición de pena por parte de la Fiscalía de Madrid de tres años y seis meses de cárcel.
El Ministerio Público le atribuye un delito contra los derechos fundamentales y libertades públicas, en su modalidad de provocación a la discriminación y al odio.
Según el escrito de acusación, las declaraciones de la acusada han generado «gran desasosiego y un impacto negativo» en las personas migrantes y en quienes practican el Islam. Además, la Fiscalía considera que sus palabras atentan contra la dignidad de estos colectivos al difundir prejuicios y estereotipos negativos.

Según la acusación, Peralta utilizó su cuenta de Twitter para convocar una concentración frente a la Embajada de Marruecos, sin contar con la autorización de la Delegación del Gobierno en Madrid. En el anuncio, se incluyeron consignas como «Alto a la invasión» y «Marruecos estado terrorista», además de mensajes más agresivos como «¡Ni un paso atrás! ¡Que se prepare la puta embajada!…».
La protesta se organizó en respuesta a la crisis migratoria entre España y Marruecos, derivada de los sucesos en la frontera de la playa del Tarajal, en Ceuta, los días 17 y 18 de mayo. Durante esos días, se registraron avalanchas humanas que permitieron la entrada irregular de cientos de personas, muchas de ellas menores de edad.
Isabel Peralta, a juicio por incitación al odio
Durante la manifestación, la acusada, identificada como líder de la organización neonazi o neofascista NS Bastión Frontal, se situó en la cabecera de la protesta y, con ayuda de un altavoz, pronunció un discurso que incitaba a la violencia y hostilidad contra los migrantes marroquíes y musulmanes.
En sus declaraciones, vinculó la inmigración con una «suplantación racial y cultural» y repitió una de las consignas coreadas por los asistentes: «No es inmigración, es una invasión». La multitud aplaudió su intervención y gritó otras frases como «España cristiana y no musulmana», «Contra el Islam, lucha radical» y «Bastión Frontal».
Los manifestantes portaban banderas del grupo y desplegaron pancartas con mensajes como «Ni el Rey ni el Gobierno ni la UE frenarán el expansionismo marroquí» y «Mohamed VI, quita tus sucias manos de nuestra tierra. ¡Adelante España!».
