Reloj de Sol
El reloj de la Puerta del Sol.

La Puerta del Sol de Madrid se prepara para el tramo final del año y celebrar las tradicionales campanadas. Este año, habrá una novedad: el reloj de Sol afrontará la llegada de 2026 tras haber sido restaturado.

«Se desarmó, se limpió, se quitó de los pequeños desgastes que tenía, se volvió a montar a engrasar y a comprobar que todo estaba bien», ha indicado el relojero Jesús López Terradas, uno de los encargados del mantenimiento del reloj de la Puerta del Sol.

López Terradas afronta la llegada del día con seguridad pero con «responsabilidad».

El mecanismo del reloj de la Puerta del Sol.

«El reloj está a punto todo el año porque todas las semanas hay que venir obligatoriamente porque si no se pararía el reloj», ha explicado López Terradas, quien ha señalado que junto a sus compañeros Pedro y Santi Ortiz Riz, se encargan de subir las pesas, limpiar, engrasar y corregir cualquier defecto del emblemático reloj.

«Procuramos por todos los medios que no haya ningún fallo, porque eres consciente, somos conscientes de la responsabilidad que hay tantos millones de personas que están pendientes de las campanadas», ha insistido el relojero.

La restauración

Los trabajos de conservación duraron aproximadamente un mes, periodo durante el cual el histórico reloj ha dejado de sonar puntualmente. Era necesario revisar su complejo mecanismo interno, algo que no se había hecho en tres décadas.

El Reloj de la Puerta del Sol durante su puesta a punto antes de las campanadas (Foto: EP)
El relojero Jesús López Terradas posa junto al Reloj de la Puerta del Sol (Foto: EP)
El relojero Jesús López Terradas posa junto al Reloj de la Puerta del Sol (Foto: EP)

El equipo de relojeros encargados del proceso desmontó por completo los engranajes que regulan las agujas, los cuartos y las horas, para proceder a su limpieza y revisión. Una vez completada esta tarea, se espera que las piezas vuelvan a colocarse en su sitio en los próximos días, lo que permitirá recuperar su habitual precisión y sonoridad el sábado.

La última vez que se desmontó el mecanismo fue en 1996. El mecanismo, situado tras el minutero visible desde la calle, comenzó a mostrar signos de desgaste. «Es muy sencillo. Cuando una máquina se tira 30 años sin parar, noche y día, se va desgastando. Hay que limpiarla«, señaló el relojero.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid