Tres menores extranjeros no acompañados (menas) fueron atacados en la tarde del viernes a las puertas del centro juvenil QuedaT.com, en Hortaleza, cuando unos encapuchados les rociaron gas pimienta en la cara desde un coche negro antes de darse a la fuga. El ataque, ocurrido sobre las 20:15 horas en la calle Amarillo, dejó a los adolescentes con una fuerte irritación ocular.
Fueron los educadores del programa QuedaT.com quienes dieron el aviso inmediato a los servicios de emergencia, permaneciendo junto a los menores hasta la llegada de dos ambulancias del SAMUR-Protección Civil y una patrulla de la Policía Nacional. Los sanitarios aplicaron lavados oculares y tratamiento para contrarrestar los efectos del gas. Afortunadamente, todos los chicos evolucionan favorablemente.

Un ataque directo y premeditado
Según los testigos, el coche se detuvo brevemente frente al centro juvenil. Uno de los ocupantes, encapuchado, bajó del vehículo, roció gas directamente en los ojos de los menores y huyó de inmediato junto al resto de los agresores. La Policía Nacional ha abierto una investigación para identificar a los responsables y está revisando las cámaras de seguridad de la zona para localizar la matrícula del coche implicado.
No es un hecho aislado: agresiones repetidas y tensión creciente
Ahora, los investigadores tratan de determinar si hay relación entre estos episodios violentos y si se está gestando una escalada de agresiones contra menores migrantes en la zona. Una posibilidad que inquieta tanto a los trabajadores de los recursos sociales como a los propios vecinos.
“Los chavales tienen miedo. No es la primera vez que pasa algo así y tememos que no sea la última”, lamenta un trabajador del centro.
Este nuevo episodio de violencia no es un caso aislado. El pasado septiembre, tres internos del Centro de Primera Acogida de Hortaleza fueron brutalmente golpeados por dos encapuchados, uno de ellos armado con un palo, en las inmediaciones del recinto. Aquella agresión fue calificada como xenófoba por el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín. Coincidió, además, con un momento de máxima tensión: la agresión ocurrió apenas un día después de la detención de un menor del centro por la presunta violación de una adolescente de 14 años.
