Hierro, con el que fue segundo entrenador en el Oviedo, en Segunda, ha vuelto a tirar de esa confianza para el máximo reto del Mundial

PARLA/ 15 JUNIO 2018/ Julián Calero, vecino de Parla de toda la vida, se ha convertido desde este jueves en el nuevo segundo entrenador de la selección española de fútbol, que con Fernando Hierro al mando disputará el Mundial de Rusia.

Calero, de 47 años, acumula todos sus recuerdos pegado a un balón de futbol. Sus primeras carreras tras la pelota las dio en los campos de tierra de Parla. El CD Nido, la Peña el Calderillo, la Peña Atlética Becerra y el Rayo de Parla fueron sus primeros clubes como jugador, siendo todavía un niño.

Hasta que en edad de Juvenil, la AD Parla le ficha del Rayo de Parla, pagando la nada despreciable cifra de 200.000 pesetas de la época, en chándals, para acometer su fichaje. Desde entonces jugó en el Parla en dos etapas distintas, y en un largo etcétera de equipos del fútbol modesto madrileño: Fuenlabrada, Coslada, Alcalá, Pinto, Valdemoro…

Como entrenador también da sus primeros pasos en la AD Parla, entrenando a los chicos del cadete y del juvenil, para después dirigir al primer equipo en dos etapas diferentes, la última, clasificándose al Playoff de ascenso a Segunda División B.

Como segundo de Míchel ocupa el banquillo del Rayo Vallecano, y tras dos experiencias exóticas, en el Volga Nizhny Novgorod (Rusia), y el Al-Jazira (Emiratos Árabes, con Luis Milla), llega a la élite: durante dos temporadas (2014-2015 y 2015-2016) disputa la Champions League como segundo entrenador de Julen Lopetegui en el Oporto. 

Para la temporada 2016-2017, Fernando Hierro le llama para que sea su segundo en el Real Oviedo, en Segunda División. “Julián es un fenómeno, lleva trabajando toda la vida y tiene experiencia internacional en diversas ligas, por lo que con eso está todo dicho. Es un entrenador formado y de mi absoluta confianza”, dijo entonces de él el ex jugador del Real Madrid.

Ahora, ha vuelto a tirar de esa confianza para llamarle para el máximo reto que le pueden plantear a un entrenador español: dirigir los designios de la selección española en un Mundial.