El Villaverde logró anotar en el último suspiro, a pesar de que el Móstoles fue superior durante todo el partido
MÓSTOLES/ 27 ENERO 2020/ El CD Móstoles URJC fue incapaz, pese a que lo intentó de todas las maneras, de derribar el muro del Villaverde y caía en el último suspiro (1-0) ante el colista de Tercera en una mañana en la que todo se puso cuesta arriba para los de Víctor González.
Figueroa se hizo grande en una portería local en la que los mostoleños fueron incapaces de acertar para llevarse los tres puntos de un campo en el que los locales apenas habían ganado un partido y que llevaban 8 partidos sin marcar gol.
Lo consiguió el Villaverde en el último suspiro, en la última del partido una carrera en solitario de Álex Aragón encontró puerta y dio el triunfo al Móstoles, haciendo buena la máxima del fútbol: el que perdona, lo acaba pagando.
El Móstoles saltó al verde de Boetticher con la intención de decantar rápido la balanza, y méritos hizo para ello. El conjunto verdino entregaba el control del partido al Móstoles y se dedicaba a replegar y tratar de cerrar espacios.
Al Móstoles se le empezaban a aparecer fantasmas de partidos anteriores. Lo normal, en un partido como el de hoy, era que el Móstoles se fuese al descanso con una cómoda victoria.
En la segunda parte el Móstoles lo intentó, sí que es cierto que con menos claridad que en la primera parte, que habían sido goles abortados. Aun así, el dominio fue total del conjunto visitante.
El punto parecía ser el mal menor, ante un equipo el local que lleva ocho empates sin goles esta temporada, sumar fuera de casa y aprovechar el pinchazo de los de arriba no parecía el final justo, pero el fútbol rara vez entiende de justicia y si de goles y hoy el Móstoles no había tenido acierto.
Pero el destino iba a ser aún más cruel con los de González. En la última del partido, Alex Aragón cazaba un balón tras aprovechar un fallo de Kupen, se zafaba del acoso del defensor y batía a Aitor ante la salida de este por el único hueco que dejaba el cancerbero, llevando la frustración a la parroquia mostoleña y el éxtasis a la grada de Boetticher.
El playoff queda a tan solo cuatro puntos – pinchaban también Rayo ‘B’ y Trival, lo que hacía el descalabro algo menor – y con todo un mundo por delante y con su mejor nivel aún lejos, el Móstoles sigue aspirando a todo. Ocasión de reponerse del traspié en siete días. El Flath Earth visita El Soto y de nuevo los tres puntos quedarán en liza.
