El equipo de Bordalás alcanza el ecuador de La Liga con números comparables a las mejores etapas del club en Primera.

GETAFE/ 14 ENERO 2019/ El pasado sábado en Villarreal el conjunto azulón se llevaba una victoria agónica con la que puso su casillero de puntos en 28. Así consigue mejorar los guarismos de la temporada 17/18 y solo es superado por la plantilla dirigida por Schuster de la 06/07 (29 puntos) y por la de Michel de la 09/10 (30 puntos). Ambas plantillas acabaron consiguiendo el premio de la clasificación a la antes conocida como Copa de la UEFA (aunque la de Schuster se consiguió vía Copa del Rey), por lo que la trayectoria actual del equipo invita a soñar con repetir historia.

Las razones de este éxito parcial se centran principalmente en la construcción de una sólida identidad de juego que se reproduce con alta eficacia desde la llegada de Bordalás y con independencia de los jugadores en liza.

Con este estilo el Getafe es el segundo equipo menos goleado de La Liga recibiendo 16 goles –menos de 1 por partido-. David Soria llegaba este año para hacer olvidar la formidable labor bajo palos de Guaita y de momento lo está logrando. En ataque la delantera funciona bajo un tridente que se reparte los minutos y los goles en la dupla ofensiva: Jorge Molina con 6, Ángel con 5 y Mata con 4 suman 16 de los 21 goles cosechados.

Sin embargo el colectivo es el que tiene peso por encima de los nombres, ya que ha impuesto un equilibrio y una regularidad que permite al equipo ser competitivo independientemente del rival. Solo equipos de altura como el Real Madrid y el Atlético han llegado al último cuarto de hora de juego con más de un gol de ventaja sobre los getafenses.

Bordalás no se fía

En la semana pasada se preguntaba al técnico por la buena marcha del equipo, ante lo que procuró no generar ningún tipo de euforia. Por el momento queda por delante la segunda parte de La Liga y unas semanas en las que intentará llegar lo más lejos posible en Copa del Rey. Esto supone jugar cada 3 días y una sobrecarga de esfuerzos que tendrá que repartir entre el total de la plantilla si no quiere perder fuelle en los últimos meses de competición.

El club no olvida que solo está obligado a lograr la permanencia en la máxima categoría, pero el nivel mostrado inevitablemente ilusiona  y prepara un excitante porvenir para la afición azulona, incrementada ahora con los abonos adquiridos para la segunda vuelta, que ya son 500 de los 800 puestos a la venta.