El Getafe CF empató contra el Cádiz (1-1) en un encuentro que no convenció. A los de Quique Sánchez Flores se le atragantan las victorias fuera de casa: son ya trece en Primera División, en un bagaje hasta el momento de seis empates y siete derrotas.
Los getafeños -que venían de perder ante el Atlético– podía haberse ido al descanso con un resultado que seguramente hubiera podido cambiar el devenir del encuentro, pero no fue así y el Cádiz lograba irse en la primera mitad metido en el partido. Aun así, el gol de Borja Mayoral, de penalti, hace que los azulones sumen un punto fuera de casa, ante un rival muy necesitado
Ante un rival muy necesitado, con un ambiente muy hostil, jugando fuera de casa, y con muchos factores que podían hacer presumir que el Getafe sufriera desde el minuto uno, los de Sánchez Flores lograban lo mejor en un partido de estas características: adelantarse en el marcador.
Se habían disputados tan solo cinco minutos de juego y los azulones, con un penalti a favor que materializaba Borja Mayoral, se ponían por delante y el Cádiz tenía cuesta arriba el partido.
Controlaba el cuadro getafense, seguían con su guion de partido, pero en los dos minutos extras que otorgaba el árbitro, empataba Negredo. Con ese empate en el marcador, volvían del descanso y comenzaba otro capitulo diferente, con un guion distinto.
Con la afición gaditana intentando llevar a su equipo en volandas, sabiendo la oportunidad que era de intentar sumar los tres puntos, y ante un Getafe que luchaba con todas sus fuerzas por superar de nuevo la portería de Ledesma.

Idas y venidas, con un equipo local que ponía en apuros los tres palos defendidos por David Soria. Así transcurrían los minutos en una defensa acérrima de los azulones, que finalmente pudieron sumar un punto. Importante seguir sumando fuera de casa, otro punto más y a pensar ya en lo inmediato, otra ve en casa, con su gente y ante el Alavés.
Valoración del técnico
Al término del encuentro, Sánchez Flores analizó el partido. «Lo que pasó en el primer tiempo es parte de lo previsto. El Cádiz juega en casa, es un ambiente muy hostil apretaron mucho, es un partido difícil para el colegiado. Es un territorio difícil -explicó-, manejamos el primer tiempo muy bien sin problemas. Muy enfadado por entregar el gol en el 48′, levantamos al Cádiz cuando lo difícil estaba hecho. No hay nada mejor que llegar al descanso con un gol en el último segundo y el partido se nos complica. Hemos jugado un segundo tiempo que no queríamos y podíamos haber evitado».
«Me preguntaron hace tres meses si era una situación exclusiva el hecho de que solo hubiera tres equipos implicados en el descenso. Y estamos hasta mitad de la tabla en cinco puntos de diferencia. Es un encuentro de diez equipos que van a estar luchando. Convendría que no diéramos las cosas por hechas».
