Ocho jornadas después, el Getafe se vuelve a reencontrar con una derrota merecida al vivir a merced del fútbol del Villarreal

GETAFE / 21 DICIEMBRE 2019 / El Getafe estuvo demasiado concentrado en contener la superioridad de los locales como para disputar la victoria en un partido en el que los fallos en el remate del Villarreal disimularon las diferencias. Los azulones intentaron reaccionar, pero la evitable expulsión de Olivera les acabó de maniatar para rebelarse contra la realidad del partido.

El once inicial propuesto no funcionó

En la elección de jugadores, Bordalás no presentaba sorpresas excesivas y colocaba a Portillo en la banda derecha. En la rotación de la delantera, Ángel de nuevo aguardaba en el banquillo como bala en la recámara. Los presentes sobre el césped tuvieron un inicio de partido sin contratiempos, pero que progresivamente se fue complicando, principalmente por mérito de los ‘groguets’.

El conjunto local antepuso en el inicio la seguridad en el pase y el dominio de la pelota, para más tarde ir desarbolando la línea de centrocampistas azulona con pases más atrevidos una vez alcanzaban zona de tres cuartos en la ofensiva. El camino de las ocasiones del Villarreal lo encontraron por banda izquierda, donde las combinaciones con el lateral Quintillá sumándose para poner centros generaron gran peligro.

En dos jugadas calcadas encontrando al canterano del submarino en línea de fondo, los getafenses se salvaron por fallos de definición de los rematadores rivales. En la primera Trigueros mandaba su remate por encima del poste, mientras que en la segunda Gerard Moreno afinaba un poco más, pero no lo suficiente, estrellando la pelota con el propio larguero.

El Getafe sufría por su banda derecha

El Getafe necesitaba que los vientos del partido cambiasen de dirección. El giro de timón no se acababa de dar, pero trabando el ataque rival, poniendo a Mata en el sitio de Portillo para aportar mayor trabajo taponando las subidas del lateral y estirándose a través del balón largo, logró al menos distraer la tentativa de los de Calleja. Incluso pudo insinuarse en área contraria con un centro rematado por Mata que se marchó por poco, pero el 0-0 con el que se llegaba al descanso se valoraba en positivo.

Bordalás solo esperó hasta el descanso para influir en el transcurso del partido. Realizó la cantada sustitución de Portillo, gris en la tarde de hoy, para meter más esfuerzo y verticalidad en bandas con dobles laterales. Aparte, recurrió antes del tradicional minuto 60 para meter a Ángel y empezar el segundo tiempo con dos sustituciones quemadas.

Gol y expulsión antes del minuto 60

Los retoques no modificaron la línea de partido y el Villarreal dio con su premi, pero de la manera que menos esperaba. En una acción sencilla a partir de una peinada del delantero amarillo, apareció la cabalgada de Anguissa desde segunda línea que alcanzó el área, donde no pudo resolver pero si propiciar un rechace que Moi Gómez puso en la red de David Soria.

Con el gol encajado, el Getafe se obligó a responder y tuvo su oportunidad en un saque de falta que Cabrera mandó al palo, pero inmediatamente después sufrió un nuevo golpe alcanzado el cuarto de hora del segundo tiempo, en este caso autoinfligido. Olivera, pasado de marchas, realizaría dos entradas con excesiva fuerza que le retornaron a vestuarios solo quince minutos después de comparecer.

Ante la situación crítica, el Getafe forzó las tuercas adelantando líneas para forzar errores o situaciones de balón parado en inmediaciones de Asenjo que igualen esfuerzos. Por centímetros en su posición, el uno para uno de Moreno con Soria pasó de  un clamoroso penalti a un fuera de juego que salvaba a los getafenses. Más tarde Ekambi desperdiciaba en dos remates en área la posibilidad de afianzar su ventaja, por lo que el Getafe se mantenía a flote, aun con poco a lo que agarrarse.

La esperanza del resultado corto demandaba un arranque a la desesperada para los minutos finales. Colocó a Cabrera de ‘palomero’ y persiguió pases, jugadores y sobre todo sombras. Rascó todo lo posible pero apenas provocó algunos córners que no pudo rematar.

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El resultado final tradujo los comportamientos de ambos equipos, en los que el Villarreal dirigió a su antojo imponiendo al Getafe en un marco de partido que nunca supo cambiar, sufirendo sufrió una derrota merecida, como reafirmaría minutos después David Soria para la entrevista postpartido.

La imagen del equipo, en la que si enseñó la entrega oportuna pero se ausentaron las ideas y un cierto grado de frescura en las piernas, demuestra que el descanso con la llegada de la Navidad se hace agradece para recargar pilas.

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