El Leganés cierra el 2019 agarrándose a la salvación en busca de otro año entre los grandes de España para seguir consolidando su proyecto con Aguirre.
LEGANÉS/ 28 DICIEMBRE 2019/ El Leganés cierra el 2019 con una mejoría clara con respecto al inicio de campaña. Tres entrenadores en un año que ha tenido tantos vaivenes como momentos importantes. Primero se consiguió una permanencia vital para el crecimiento del club. Tras cerrarla con aquella goleada en Sevilla (0-3), el Lega de Pellegrino empezó un curso ilusionante, pero de pronto empezó a darse de bruces con la dureza de la máxima categoría española.
Los malos resultados para la que es, sin duda, la mejor plantilla del Leganés en su historia, hicieron que la confianza pepinera bajase hasta los infiernos. La reacción de la Directiva se hizo esperar y finalmente Pellegrino dejó de formar parte de un club al que había llevado a la mejor campaña de sus 90 años de historia. Luis Cembranos tapó ligeramente algunos agujeros, pero desde dentro se sabía que había que traer a un nuevo ‘mesías’ que salvase al rebaño blanquiazul.
Varios nombres salieron a la palestra, pero fue el del técnico mexicano Javier Aguirre el que convención finalmente a Felipe Moreno, propietario y vicepresidente del Leganés. Tras confirmarse su llegada y aquella increíble primera rueda de prensa, con hasta 30 medios nacionales e internacionales, el ‘efecto Aguirre’ empezó sin frenos: Empate en Anoeta, derrota ante el Barça y derrota ante el Sevilla (estas dos las únicas del mexicano hasta ahora). En esos tres primeros choques, el Leganés era otro pese a sacar un punto de nueve.
Superó el ‘tourmalet’ con nota
Por delante vino un mes exigente y ambicioso para el Leganés. Los de Aguirre debían coger el tren de la permanencia sí o sí. Celta, Alavés, Andorra en Copa y Espanyol para cerrar un 2019 con más luces que sombras, pese a ocupar los puestos de descenso. Se ganó al Celta de Óscar García, se empató en la visita a Mendizorroza, se ganó con suspense en Copa y se venció al Espanyol de Machín en el mejor partido del curso.
La transformación de las sensaciones a puntos era un hecho y el Leganés cogió a tiempo el tren de la salvación, que ahora ve a solo dos puntos dejando de ser colista. El inicio de 2020 seguirá siendo tan complicado y exigente como el final de 2019. El 3 de enero se visita al Valladolid en Zorrilla y el 11 se hace lo propio con el Real Murcia en Copa del Rey. Dos partidos que si se saldan con victoria podrían cambiar la cara a un equipo que hace apenas un mes y medio muchos lo daban por ‘muerto’.
Sin duda este es otro Lega y podrá descender, pero lo que la gente no podrá decir es que el equipo entrenado por Javier Aguirre bajó los brazos.
