Publicidad

Se ha recreado la alerta recibida ante un accidente ocurrido en la base aérea de Sigonella

TORREJÓN DE ARDOZ/13 MAYO 2020/ La Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER) ha protagonizado en la base aérea de Torrejón de Ardoz, junto a un C295 del Ala 35, la simulación del traslado medicalizado de un enfermo de COVID-19 aeroevacuado desde la base aérea de Sigonella (Sicilia, Italia).

Simulando incluso las llamadas telefónicas de emergencia, la UMAER ha puesto a punto todos sus recursos para responder a una situación de alarma médica. Ha sido solo un simulacro pero se trataba de engrasar todo el operativo que implica el traslado de un enfermo grave por coronavirus.

Publicidad

Así, se ha recreado la alerta recibida ante un accidente ocurrido en la base aérea de Sigonella en el que resultan heridos hasta siete militares españoles y se detecta, entre ellos, un positivo por coronavirus, que además se encuentra en estado grave. A partir de aquí, se ha recreado todo el dispositivo para su aeroevacuación desde Italia hasta la base aérea de Torrejón, donde se ubica la UMAER.

Con la jefa de la unidad al frente, la teniente coronel Pilar Salvador Sánchez, y tras un brifieng rápido de evaluación con los efectivos movilizados, se pone en marcha todo el operativo. La preparación del material, el traslado hasta al hangar, la puesta de los equipos de protección integral, etc. Todo se completa en el plazo máximo de dos horas. El C295 del Ala 35 está ya en pista dispuesto a ser medicalizado. La introducción de hasta tres palés, incluido uno con la camilla aislada donde volverá este infectado de COVID-19, solo lleva media hora de reloj. Es el resultado de un trabajo preciso anterior para poner a punto este tipo de aeroevacuación médica. Con todo listo se recrea el desembarco de ese infectado para ser trasladado en ambulancia hasta un centro sanitario.

El esfuerzo ahora es tan técnico como físico. Tras la evaluación a bordo es el momento del último traslado. La impresionante camilla aislada con todo el soporte electrónico pesa alrededor de doscientos kilos y, aunque se desliza por la bodega del C295, necesita de la atención de todos para bajar por la rampa. El esfuerzo de estos hombres y mujeres queda plasmado en el sudor que se intuye tras las gafas de protección que tienen que soportar. No se ha descuidado un detalle. Una vez finalizado el proceso, Veterinaria Militar pasa al interior del avión para desinfectar toda la bodega y la cabina de la aeronave. No cabe un solo error.

Publicidad

El trabajo está hecho y ha sido un éxito en la preparación diaria de este equipo de profesionales de la sanidad militar. El ejercicio ha puesto en práctica todos los protocolos desarrollados por esta unidad médica para trasladar en las máximas condiciones de seguridad a este tipo de enfermos en una situación como la que actualmente vive España.

Gracias a la alta preparación de los efectivos de la UMAER, se han desarrollado distintos programas de certificación de las aeronaves del Ejército del Aire para que puedan transportar a enfermos de COVID-19. La complejidad del traslado de este tipo de pacientes ha obligado a desarrollar técnicas propias que ya han sido puestas en marcha en aeronaves como el A400M, el C295 o los helicópteros Súper Puma.

Apoyando los trabajos llevados a cabo para lucha contra la actual pandemia, este pasado mes de abril la UMAER convirtió el más grande de nuestros aviones de transporte militar en todo un hospital volante. Uno de los A400M del Ala 31 con base en Zaragoza fue medicalizado para el transporte de hasta cinco enfermos críticos y catorce de cuidados menores.

Publicidad

Para conseguir esta medicalización eficaz y segura se realizaron vuelos de verificación de compatibilidades en cada una de las aeronaves seleccionadas, con el fin de comprobar que los equipos médicos no interfieren con los del avión, que las tomas de corriente son compatibles y otros muchos aspectos técnicos que se deben tener en cuenta en una operación tan compleja en la que, por ejemplo, se incorporan pesadas camillas y marial de soporte respiratorio.

La UMAER tiene capacidad para montar una UCI en distintos tipos de aeronaves del Ejército del Aire. Cada configuración se adapta a la capacidad de la misma. En este sentido, también enmarcado en los requerimientos de la Operación Balmis, el 3 de abril se consiguió validar la configuración de este tipo de avión que ha protagoniza este simulacro, un C-295 del Ala 35, demostrando su capacidad para poder evacuar a tres pacientes críticos y cuatro de cuidados menores.

Natalia Moreno

Periodista. 19 años dedicada a la comunicación corporativa y la estrategia digital en el sector financiero. Es CEO de Itopía, consultora de marketing y comunicación digital y colaboradora en medios...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.