El empresario mantiene que tenía una libreta con anotaciones de regalos y pagos en ‘B’, incluido al exsecretario general del PP madrileño
REGIONAL / 16 NOVIEMBRE 2017 / La Fiscalía Anticorrupción ha concluido hoy que ha quedado probado que el principal acusado de la primera causa de la trama Púnica, el exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados, ordenó al empresario David Marjaliza destruir documentación comprometedora.
En la tercera sesión de juicio por el chivatazo que la Guardia Civil dio a Granados alertándole de que se le estaba investigando, el exsocio de Francisco Granados ha asegurado que guardaba una libreta en la que se apuntaban regalos, dádivas y todo tipo de pagos en B que efectuó desde su entramado empresarial a diversas figuras, entre ellas al político madrileño.
En su comparecencia estos días, Marjaliza dijo que Granados le mandó quemar “en un día de niebla” todos la documental que ocultaba en sus oficinas, ubicadas en el edificio Éboli de Pinto. Entre esta documentación destaca información sobre la Comunidad de Madrid, licitaciones y facturas no declaradas.
Por su lado, Granados se ha desvinculado durante el juicio del entramado de Marjaliza. “Es un delincuente confeso que además no acredita nada de lo que dice porque dice que lo ha roto. Entonces, ante eso, ¿cómo se defiende uno? ¿Cómo uno demuestra que no ha ocurrido algo?”, se ha preguntado Granados.
El Ministerio Público ha elevado a definitivas su petición de tres años de cárcel para los acusados por delito de revelación de secretos y aprovechamiento de revelación de secretos y ha precisado en su exposición final que la actitud del político regional fue “proactiva en todo momento”.
