Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal que, presuntamente, explotaba sexualmente a mujeres captadas a través de redes sociales.
Según Policía, los dos principales responsables del entramado fueron detenidos en la frontera de Irún cuando se disponían a abandonar el país. Los agentes detuvieron a otros tres personas más en Oviedo, Parla y Castro Urdiales. La policía liberó a seis víctimas en Oviedo (5) y Zaragoza.
La organización criminal, asentada en Oviedo y Parla, captaba a mujeres de origen sudamericano en situación de vulnerabilidad y precariedad económica.

A través del engaño, establecían un vínculo con el que de manera gradual se ganaban su confianza. Según Policía, llegado ese punto, los explotadores las ofrecían viajar fuera de sus países de origen para ejercer la prostitución en condiciones muy ventajosas.
Deuda de 5.000 euros
Aceptada la propuesta, las condiciones favorables se tornaban en un escenario de control estrecho. Desposeía a las mujeres de sus pasaportes y las imponía una deuda de 5.000 euros. Debían saldarla mediante el ejercicio de la prostitución en pisos prostíbulos ubicados en Oviedo y en Madrid.
La investigación policial ha culminado con tres registros domiciliarios, dos en Parla y uno en Oviedo
La investigación policial, que se inició a partir de la denuncia de una de las
víctimas de la organización, ha culminado con tres registros domiciliarios -dos en Parla y uno en Oviedo- en los que se ha intervenido 6.287 euros en metálico, once gramos de cocaína, cuatro teléfonos móviles y diversa documentación.
Otra banda desarticulada en marzo
El pasado marzo, agentes de la Policía Nacional detuvieron a seis individuos que llevaban meses sembrando el caos en la zona Centro de Parla con robos violentos de noche en comercios a los que accedían mediante el brutal sistema del ‘alcantarillazo’.
La Policía les atribuía hasta diez de estos robos con fuerza en la localidad de Parla. Accedían a los establecimientos fracturando las lunas y las puertas al lanzar una alcantarilla. Hacían lo mismo con los vehículos estacionados, de los que sustraían los
objetos del interior.
