El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha licitado dos estudios de viabilidad destinados a analizar mejoras en la línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona que incluyen las nuevas variantes de acceso a ambas ciudades y la construcción de dos estaciones de Alta Velocidad en Parla y El Prat de Llobregat.
En concreto, se trata de dos estudios de viabilidad destinados a analizar mejoras en esta con el objetivo de elevar la velocidad máxima del corredor a 350 kilómetros por hora y reducir el viaje entre ambas ciudades a menos de dos horas. Así lo anunció el ministro Óscar Puente en ‘Los Desayunos Informativos de Europa Press’ y se publica este martes en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE).

En concreto, uno de ellos evaluará en dos fases las mejoras de la línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona-Frontera francesa y los nuevos accesos a ambas ciudades, mientras que el otro analizará la viabilidad de la futura estación de El Prat de Llobregat AV. En total, la licitación supone 2,3 millones de euros (IVA incluido).
Así, uno de ellos aborda la nueva estación de Prat-Aeropuerto AV, que conectará la línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona-Frontera francesa con el aeropuerto Josep Tarradellas y permitirá servicios comerciales de Alta Velocidad junto a Rodalies.
Nuevo acceso a Chamartín
Además, el proyecto también contempla la creación de un nuevo acceso a la estación de Madrid Chamartín Clara Campoamor desde el este y el sur, que servirá como alternativa al actual túnel que conecta esta terminal con la de Madrid Puerta de Atocha Almudena Grandes.

Con esta actuación, la capital dispondrá de un itinerario complementario para los trenes de Alta Velocidad procedentes del Mediterráneo y Andalucía, lo que permitirá mejorar la capacidad y flexibilidad operativa de la red.
La nueva conexión hará posible la prestación de servicios del corredor Barcelona-Madrid con origen y/o destino en Chamartín, sin que sea necesario utilizar el túnel en ancho estándar que enlaza actualmente las dos estaciones madrileñas.
En este marco, el estudio analizará distintos escenarios funcionales en el extremo norte de la variante, entre los que se incluyen la conexión de la línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona con la línea de Alta Velocidad Madrid-Valladolid en sentido sur, hacia la cabecera norte de Chamartín, así como una doble conexión norte-sur que permitiría la plena interconexión entre ambos corredores sin pasar por la estación. Esta última opción posibilitaría la configuración futura de un «nudo norte» de acceso de Alta Velocidad a Madrid.
En función de la viabilidad de los trazados propuestos, se valorará también la construcción de una estación intermedia que dé servicio al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, así como el cierre del triángulo en el extremo sureste de la variante mediante su conexión con la línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona en sentido sur.
Esta última actuación permitiría que los trenes de las líneas Madrid-Sevilla y Madrid-Levante accedieran directamente al nuevo «nudo norte» sin necesidad de circular por el túnel en ancho UIC que actualmente une Atocha y Chamartín.
