Las obras que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) está realizando desde el sábado en la línea C-4 de Cercanías, entre las estaciones de Sector 3 en Getafe y Parla, está generando el descontento entre los usuarios del municipio parleño debido a los continuos retrasos, las aglomeraciones de viajeros y la imposibilidad de poder realizar el viaje en algunos casos.
Los videos e imágenes de aglomeraciones en los andenes y de gente buscando alternativas al tren se han sucedido durante toda la semana. Al carecer de medios alterativos para salir del municipio -como Metrosur-, la estación parleña se convierte en el epicentro de todos los desplazamientos para ir al trabajo a Madrid.
«Por favor, poned más trenes dirección Parla/autobuses. Es imposible coger el tren, y no tenemos otra alternativa. Vamos apilados y encima tardamos más en llegar a nuestros destinos. Dos meses así? Insoportable. Que parla tiene más de 130.000 habitantes». Es el grito de auxilio que lanza una usuaria desde redes sociales.

A otro de ellos no le termina convenciendo la época elegida para las obras. «Lo de hacer obras en la estación de Parla en esta época… no habéis pensado bien. Hacer esperar fuera de la estación a la gente, a que llegue un tren, no es lo mejor. No es posible que aparezca un tren cada 12-15 minutos», se lamenta.
Algunos usuarios han asegurado que «si las frecuencias ya eran de risa, ahora es peor». «Ha salido un tren lleno hasta los topes y sabiendo cómo están las vías da terror», esboza. Otros reprochan la situación al Gobierno central. «Supongo que el señor Óscar Puente tendrá algo que decir al respecto… Esto es a diario.. El mejor momento del tren en España», anota.
Obras necesarias
Y aunque necesarias, las obras -que durarán unas seis semanas- han convertido en una ‘ratonera’ la estación de Parla debido a las «dificultades que ofrece una estación ya obsoleta para un operativo tan complejo».
Así lo ha reconocido el Gobierno local (PSOE y Más Madrid), que asegura que está buscando soluciones para evitar unas incidencias que se repiten, sobre todo, en hora punta. «Desde que tuvimos noticias de las obras, estrictamente necesarias, y del operativo diseñado por el personal técnico de Renfe, pusimos sobre la mesa nuestra prioridad de usar y coordinar las lanzaderas junto con los trenes habilitados, al menos durante la semana 1 y 4 que son las más críticas», esboza un comunicado municipal.
La principal medida se ha dirigido al uso de «las lanzaderas». Según el concejal de Transportes, Javier González, el Ejecutivo puso «sobre la mesa la prioridad de usar y coordinar las lanzaderas junto con los trenes habilitados, al menos durante la semana 1 y 4 que son las más críticas».
«No cejamos en el empeño de conseguir un acuerdo con Renfe para hacerlo de modo que no provoque situaciones de caos», ha señalado el edil.
En este punto, desde el Consistorio han recordado que su «obligación» es «intentar al menos la disminución de las aglomeraciones producidas en las horas punta. Para nosotros -agregan- es tan importante que la gente llegue a su destino como la forma en que lo hace».

La versión de ADIF: otra visión
Las obras que se están acometiendo en el entorno de la estación consisten en la sustitución del carril existente por uno nuevo en ambas vías, que se realiza en dos fases de tres semanas cada una, lo que obliga a realizar la circulación por una sola vía, lo que implica una disminución de la frecuencia de paso de trenes.
De esta forma, la frecuencia de trenes en hora punta con origen en la estación de Parla será, en las semanas más restrictivas -la primera y la cuarta de las obras-, de un tren cada 15 minutos mientras que el resto de las semanas será de 10 minutos.

Con el objetivo de garantizar la movilidad, Renfe ha puesto en marcha un «exigente y complejo» plan alternativo de transportes que, según apuntan desde la compañía, «está absorbiendo con eficacia la alta demanda de Parla». Es decir, la compañía considera que está funcionando y que no hay problemas.
En este sentido, desde la empresa han apuntado que se está consiguiendo transportar a los viajeros a su destino con una ocupación máxima entre las 6.30 y las 7.30 horas del 70% y con andenes completamente despejados a la salida de cada tren.
Condiciones «complejas»
En la misma línea, desde Renfe han subrayado las condiciones específicas de la estación de Parla que hacen «especialmente complejo» este plan alternativo. Así, alegan que cuenta con un único andén central con una sola salida, lo que obliga a extremar las medidas de seguridad para evitar acumulaciones, además de una demanda «muy elevada» en hora punta, con 4.000 viajeros por hora entre las 6.00 y las 8.00 horas.

También han destacado que existen limitaciones físicas en el entorno inmediato, con una ubicación entre las vías del tranvía y la calzada de vehículos que obliga a gestionar los flujos de viajeros dentro de la estación.
Equipo de 20 personas
En este sentido, Renfe ha desplegado un dispositivo especial en la estación de Parla que consiste en un equipo de 20 personas en hora punta y 15 en hora valle compuesto por vigilantes de seguridad y personal de apoyo e información al viajero. Además, la estación está constantemente monitorizada desde los Centros de Control de Operación y Seguridad de Renfe.
Desde Renfe han recordado igualmente que el servicio de Cercanías es capaz de mover hasta 1.200 viajeros por tren en composiciones dobles de unidades CIVIA como las que operan en la línea C-4, considerando una densidad de 4 viajeros por metro cuadrado (normal en cálculos de densidad de demanda) para resaltar la complejidad «técnica y operativa» de este plan alternativo.

Metrosur ‘ya’
La caótica situación ha llevado al Ayuntamiento y a la Plataforma ‘Metrosur a Parla ya’ a reclamar a la Comunidad de Madrid la extensión de la línea 12 del Metro hasta la localidad «como medio de transporte básico para mejorar la movilidad de la ciudad y la ampliación de alternativas en casos como el que nos toca vivir actualmente».
Además, el Ejecutivo local ha destacado que esta situación reafirma «la importancia de la construcción de la estación Norte». «Hará posible distribuir las cargas de viajeros y permitirá cualquier intervención de mejora de la estación Central sin mermar el servicio de trenes», ha señalado.
