La Asociación de Vecinos Unidos por el PAU-4 de Móstoles ha expresado su rechazo a la decisión de la Comunidad de Madrid de no ampliar la línea 10 de Metro hasta el municipio ni permitir que los autobuses interurbanos lleguen al intercambiador de Príncipe Pío durante las obras de soterramiento de la A-5.
El colectivo vecinal ha señalado como una “prioridad urgente” la licitación del proyecto de ampliación de la línea 10 hasta Móstoles y Alcorcón, al considerar que la movilidad en el corredor de la A-5 “se está convirtiendo en una ratonera”.
La asociación ha aludido, además, al “incremento exponencial de los usuarios en los servicios de transporte público” y a la “pronta ejecución de los desarrollos urbanísticos en zonas del suroeste de la Comunidad de Madrid”.
“Esta medida supondría una mejora en la fluidez y eficacia del transporte público en zonas con un alta densidad de población y para los usuarios una considerable mejora en la calidad de vida y en los trayectos para poder acudir a sus puestos de trabajo o de estudio”, han indicado.

Desde el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), sin embargo, sostienen que esta actuación no es “prioritaria” ni a corto ni a medio plazo. “La planificación de las infraestructuras de transporte público de la Comunidad de Madrid no contempla como actuación prioritaria, ni a corto ni a medio plazo, la ampliación de la línea 10”, afirmó la pasada semana en la Asamblea el director gerente del organismo, Pablo Rodríguez Sardinero.
Críticas a los «dos portazos al transporte público»
La asociación vecinal ha criticado lo que define como “dos portazos al transporte público” en el corredor de la A-5, al defender desde el CRTM que el “plan de Movilidad del Soterramiento de la A-5 era adecuado y que los informes técnicos rechazaban que los autobuses interurbanos volvieran al intercambiador de Príncipe Pío”, así como al aplazar la ampliación de la línea 10 “a un futuro incierto”.
En la misma línea, han lamentado que se mantenga el “intercambiador apeadero barrizal de Cuatro Vientos” para los autobuses interurbanos, cuando, según señalan, aún “quedan muchos meses por delante para sufrir la demora de que los autobuses interurbanos lleguen al intercambiador de Príncipe Pío”.

“No han sido suficientes las acciones del plan de movilidad del soterramiento de la A-5, encontrándonos durante estos meses un llamado apeadero de Cuatro Vientos inadecuado e improvisado. No se tuvieron en cuenta realizar trayectos alternativos para llevar a los usuarios a este u otros intercambiadores ni se comprobó la saturación de las línea de metro 10 y 12 ni del Cercanías de la C-5. Estas dos alternativas han sufrido estragos y averías constantes”, han expuesto.
Desde la Asociación de Vecinos Unidos por el Pau-4 han reiterado que continuarán trasladando sus reclamaciones al Consorcio y a la Consejería de Transportes para que se impliquen y lleven a cabo “lo más pronto posible el estudio técnico y la ejecución” de la ampliación de la línea 10 en Móstoles, con parada en Alcorcón, además de reclamar que los autobuses interurbanos regresen al intercambiador de Príncipe Pío “y si no, que realicen otros trayectos para ir a otros intercambiadores”.
“Todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid nos merecemos unos servicios públicos de calidad”, han concluido.
La C-5, la mejor opción
Por su parte, desde el CRTM han insistido en que, antes de analizar ampliaciones de la red de Metro, “que requieren plazos largos y grandes inversiones”, la opción más “eficaz” para los vecinos sería que la línea C-5 de Cercanías ofreciera “un servicio estable, sin incidencias y con frecuencias adecuadas”.
Según han recordado, en lo que va de año esta línea ha registrado 46 incidencias, lo que supone prácticamente una diaria. “Con una línea de Cercanías fiable y con mayor frecuencia, la prolongación de la línea 10 se haría menos necesaria, ya que la conexión rápida y directa con Madrid estaría adecuadamente cubierta”, han señalado.

En relación con las obras del soterramiento de la A-5, el CRTM ha explicado que el Ayuntamiento de Madrid, como promotor del proyecto, “no autoriza” el acceso de las líneas interurbanas a Príncipe Pío debido a los desvíos temporales previstos, que incluyen curvas y contracurvas que obligarían a los autobuses a ocupar más de un carril para completar los giros.
“Esto generaría problemas de seguridad y de capacidad viaria, motivo por el cual, hasta que finalicen las obras, el Ayuntamiento de Madrid no autoriza el acceso de las líneas interurbanas a Príncipe Pío”, han concluido desde el Consorcio.
