La polémica planta de residuos entre Móstoles y Villaviciosa de Odón suma nuevos frentes en contra. Ecologistas en Acción ha presentado nuevas alegaciones contra la modificación de la Autorización Ambiental Integrada solicitada por Derichebourg España S.A.U. para unas instalaciones de almacenamiento de residuos peligrosos y no peligrosos en la carretera M-856, a escasos metros de la subestación eléctrica nacional de Villaviciosa y de zonas residenciales como Pinares Llanos.
El colectivo ecologista advierte de los riesgos de incendio o explosión derivados del manejo de este tipo de residuos y denuncia que un accidente en la planta podría desencadenar un efecto dominó con graves consecuencias para infraestructuras críticas y viviendas próximas.

“Una ubicación incompatible con la seguridad industrial”
En su comunicado, la organización insiste en que la proximidad de la planta a una infraestructura energética nacional resulta “incompatible con la normativa de seguridad industrial y eléctrica”, lo que contravendría el principio de precaución recogido en la Constitución.
Critican además que la evaluación ambiental presentada no contempla adecuadamente escenarios accidentales y exigen un estudio técnico específico de riesgos, así como informes vinculantes de Red Eléctrica Española y Protección Civil antes de seguir adelante con la tramitación.
El Ayuntamiento de Móstoles niega riesgo ambiental
Frente a estas denuncias, el Ayuntamiento de Móstoles ha asegurado que no existe riesgo de contaminación de aguas, ya que, según indica, “no existirán aguas de proceso al no haber tratamiento de residuos en las instalaciones”.
El consistorio ha reiterado que la futura planta será de reciclaje y transferencia, y no de tratamiento directo. “Recepcionará electrodomésticos o coches, y una vez se extraigan baterías o componentes electrónicos, se enviarán a otras plantas especializadas”, han explicado, tratando de tranquilizar a la población.

Alegaciones en defensa del entorno y del sentido común
Ecologistas en Acción pide la suspensión o denegación definitiva de la autorización ambiental mientras no se garantice el cumplimiento estricto de todas las normativas aplicables. Además, señalan que el proyecto no encaja con los principios de la economía circular: “Defendemos el reciclaje, pero esta ubicación no ofrece garantías de seguridad estrictas”, afirman.
La autorización para modificar la actividad fue publicada en octubre en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), abriendo un plazo de exposición pública que ha sido aprovechado por los colectivos ecologistas para reforzar su oposición.
Una planta entre dos municipios y bajo sospecha vecinal
Este nuevo paso de los ecologistas reactiva la presión social contra la planta de Derichebourg, un proyecto que ya ha generado rechazo político y vecinal, especialmente en Villaviciosa de Odón, pero también en Móstoles, donde el PSOE, en la oposición, ya ha pedido frenar su desarrollo.
Mientras tanto, el Gobierno local de Móstoles (PP-Vox) no ha emitido declaraciones contundentes sobre la cuestión, pese a que la infraestructura se ubica en una zona limítrofe entre ambos municipios que afecta de lleno al entorno natural y residencial.
