La polémica por la planta de residuos que la multinacional Derichebourg quiere instalar en Móstoles suma un nuevo capítulo. El Grupo Municipal Socialista ha presentado alegaciones ante la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid para exigir que no se autorice el proyecto, al considerar que su implantación podría afectar zonas residenciales y desarrollos urbanos futuros tanto de Móstoles como de Villaviciosa de Odón.
El PSOE advierte de posibles afecciones a zonas habitadas y a futuros desarrollos urbanísticos, y exige al Gobierno del PP y Vox que no permita la instalación de una actividad que “condicionaría la calidad de vida de los vecinos”.
“Esta ubicación es absolutamente inadecuada. El tránsito de camiones, el ruido y las molestias afectarían directamente a los barrios cercanos y a zonas habitadas de Villaviciosa de Odón”, explican desde el grupo socialista.

Riesgo para vecinos y territorio
Según recoge el documento registrado por el PSOE, el proyecto plantea riesgos potenciales para la salud y el medio ambiente, tanto por la naturaleza de los residuos como por la operativa de carga, descarga y transporte continuo de materiales potencialmente contaminantes.
Las alegaciones sostienen que la planta vulneraría el artículo 13 de la Directiva 2008/98/CE, que establece que la gestión de residuos debe realizarse sin poner en peligro la salud humana ni dañar el entorno.
El Gobierno local (PP-Vox) niega el riesgo
Desde el Ayuntamiento de Móstoles, gobernado por PP y Vox, se insiste en que la planta no supone ningún peligro, ya que no trata residuos, sino que funcionará como centro de transferencia y almacenamiento temporal. Afirman que no habrá aguas de proceso y que no se manipularán materiales radiactivos, en respuesta a las críticas recibidas.
“Solo se recepcionarán residuos como baterías, pilas, componentes de coches y electrodomésticos, y se derivarán a otras plantas para su tratamiento”, han explicado fuentes municipales.

Rechazo ecologista y vecinal
Las alegaciones socialistas se suman a las presentadas anteriormente por Ecologistas en Acción, que alertaron de la cercanía al Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y del riesgo de contaminación por hidrocarburos. También el Ayuntamiento de Villaviciosa de Odón expresó su oposición por la proximidad de la planta a su núcleo urbano.
“La ciudadanía de Móstoles no puede pagar las consecuencias de decisiones que priman los intereses de empresas por encima del bienestar colectivo”, ha sentenciado el grupo socialista.
