Las administraciones locales gestionan, inspeccionan y recaudan determinados impuestos locales con el fin de contribuir a su sostenimiento económico. En este contexto, una de las herramientas utilizadas por los ayuntamientos para velar por el reparto justo de las cargas es el callejero fiscal.
Este útil instrumento se conforma como un marco de referencia para cuantificar la base imponible de diversos impuestos locales y tasas en función de la ubicación del hecho imponible. Para su elaboración, se crean distintas categorías a las que, posteriormente, se van adscribiendo las calles de la localidad.
Los factores que se tienen en cuenta para la catalogación fiscal de la calle son muy diversos y se adaptan a las características propias de cada municipio. Entre ellos, se emplean la valoración catastral, la concentración de actividades económicas, el acceso a servicios públicos, la disponibilidad de prestaciones ofrecidas por el municipio, el equipamiento urbano o las zonas verdes y de esparcimiento de las que pueden disfrutar los vecinos de la zona.
Un callejero fiscal sin actualizar desde 1990
El Ayuntamiento de Móstoles ha decidido poner en marcha una completa renovación del Callejero Fiscal, que llevaba sin actualizarse desde que se aprobó en el año 1990, es decir, 34 años.
Este Callejero Fiscal clasifica las calles y zonas de la ciudad en diferentes categorías fiscales, cada una de las cuales determina el nivel de tributación que se aplica a los inmuebles ubicados en cada calle, para después cobrar los impuestos locales.
La primera fase de la revisión de este callejero afecta a un total de 182 calles situadas en la zona extraperiférica del municipio, así como, parcialmente, a la zona periférica del mismo.

Luz verde del Consejo Social de la Ciudad
El Consejo Social de la Ciudad de Móstoles, presidido por el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista (PP), ha aprobado hace unos días con 10 votos a favor, 2 abstenciones y un voto en contra, la revisión de este callejero fiscal.
El Consejo Social de la Ciudad de Móstoles es un órgano de participación ciudadana y está formado por representantes de todos los grupos políticos, organizaciones empresariales y comerciantes, sindicatos, Juntas de Distrito, Consejos Sectoriales y organizaciones de consumidores.
«Con en esta iniciativa, se conseguirá una fiscalidad más justa y ordenada, que evite graves desequilibrios o desigualdades«, insisten desde el Consistorio, donde reiteran que este instrumento asegura que «el sistema fiscal esté actualizado y sea el fiel reflejo de la realidad urbana y económica de la ciudad».

La actualización de los impuestos locales
La actualización del callejero fiscal continuará realizándose por fases. En esta primera, se han revisado aquellas calles que se encontraban en última categoría, por considerarse una acción más urgente, y aquellas otras zonas en las que se ha venido produciendo nuevos desarrollos urbanísticos.
Posteriormente, se continuará con la revisión completa de todo el callejero municipal para que todas las áreas sean evaluadas y ajustadas, atendiendo a criterios como la zona de valor en la que se sitúe la calle o el tramo de la calle o la localización dentro del término municipal.
También se tendrá en cuenta las características de la calle considerando sus elementos de urbanización y tipo de vía; los equipamientos públicos existentes tanto en la calle o tramo como en su entorno inmediato; y, por último, el criterio de la actividad económica localizada en la calle o tramo de la calle.
¿Cómo afectará a los impuestos locales?
Esta medida, aprobada en el Consejo Social, no supondrá el incremento de impuestos locales como el IBI y no tendrá repercusión en los tributos de cobro periódico que se devengaron a 1 de enero de 2024.
Según insisten fuentes municipales, tampoco afectará en 2024 al padrón del Impuesto sobre Actividades Económicas ni el relativo a la tasa por entrada de vehículos a través de las aceras.
