El Ayuntamiento de Móstoles ha anunciado el cierre de la zona de pinares de Prado Ovejero y del Parque El Soto para realizar tratamientos de control de la oruga procesionaria, cuyos pelos son tóxicos tanto para humanos como para mascotas.

«Se recomienda a las personas que visiten estos días estos parques que respeten los precintos de seguridad y no accedan a las zonas de pinares en las que se está procediendo a los tratamientos«, han manifestado desde el Consistorio mostoleño, detallando que se mantendrá cerrado hasta que acaben los trabajos.

También han pedido que se evite pasear con perros o niños por las zonas en las que se detecte la presencia de este insecto, ya que los pelos de esta oruga pueden provocar reacciones como dermatitis, lesiones oculares, reacciones alérgicas, urticaria, sarpullidos o problemas respiratorios, entre otros. En caso de que detecten su presencia, han solicitado que se informe al Ayuntamiento para proceder a su eliminación.

Un operario inicia los tratamientos de control de la oruga procesionaria/ Ayto. Móstoles

Se trata de la segunda actuación que se realiza en zonas de pinares en la localidad en los últimos meses. La primera arrancó en octubre, en el periodo en el que el insecto está en su fase larvaria, y fueron los técnicos del área de parques y jardines de la Concejalía de Mejora y Mantenimiento de los Espacios Públicos quienes trataron los ejemplares.

El método usado principalmente fue endoterapia, «una técnica que consiste en el inyectado de los productos insecticidas directamente a los pinos y cedros, de manera que afecta solo a los insectos que parasitan a estos árboles y no al resto de la fauna, ni a la población ni a las mascotas». En los casos de grandes masas arbóreas, como en el Parque Finca Liana, se usó fumigación masiva. La procesionaria debilita los árboles a los que afecta al alimentarse de los brotes más tiernos.

Junto a los grandes parques, la campaña de control de las orugas alcanzó también a los árboles que se sitúan en espacios públicos como colegios, parques y arbolado ubicado en las calles del municipio. En cuanto a las comunidades de vecinos, el pasado otoño se instó al compromiso de los propietarios de zonas arboladas con presencia de pinos y cedros para que se realizaran los correspondientes tratamientos, ofreciendo desde el Ayuntamiento asesoramiento técnico.

El objetivo es «minimizar los riesgos y evitar la proliferación de esta oruga en primavera», llegando a tratar más de 2.900 ejemplares de pino y cedro, que son el hábitat natural de la procesionaria.

Olga Martín

Periodista especializada en el ámbito digital. Cuenta con más de 15 años de trayectoria profesional como redactora en diferentes periódicos, agencias de noticias y cadenas radiofónicas, aunque en...

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