La planta de Frutos Secos Medina ubicada en Móstoles ha cerrado de forma definitiva. La clausura se produce como parte de un proceso de reorganización industrial iniciado tras la entrada de Borges Agricultural & Industrial Nuts en el capital de la compañía. Esta decisión ha ido acompañada de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha afectado a más de cien trabajadores.
La instalación, que estaba dedicada a la producción de frutos secos y productos de aperitivo, cesó su actividad durante la reorganización que supuso la incorporación de Borges a su accionariado el pasado mes de septiembre.

La aplicación del ERE se produjo de manera paralela al cese de la actividad en la planta. Este expediente de regulación de empleo ha afectado a más de un centenar de trabajadores. Fuentes relacionadas con el proceso han señalado que el expediente fue el resultado de una negociación entre las partes implicadas.
Según la información avanzada por ‘Móstoles Diario’, el cierre de la planta mostoleña forma parte de un plan de optimización de recursos y procesos productivos, orientado a redistribuir la actividad entre las distintas plantas que integran Borges Medina Foods Company.
Tras la reorganización, el grupo mantiene su actividad industrial en otros centros situados en Reus, en la provincia de Tarragona, y en Náquera, en la provincia de Valencia. Parte de la maquinaria de la planta de Móstoles ha sido trasladada a estas instalaciones para su reutilización en las nuevas líneas de producción.
