La Asociación de Vecinos de El Soto de Móstoles ha solicitado al Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) una mejora “urgente” de las frecuencias de la línea 524 de autobuses interurbanos, así como la recuperación, al menos, de los tiempos de paso con los que comenzó a funcionar este servicio.
Desde el colectivo vecinal reclaman un aumento de las frecuencias de esta línea y mejoras en las condiciones del intercambiador de Cuatro Vientos. Además, piden la incorporación de nuevas paradas en la calle Velázquez con Maestros y junto al Centro de Mayores y la Residencia del Soto.
Los residentes recuerdan que en 2024 se modificó la frecuencia de la línea, que se puso en marcha en 2018 con intervalos de 20 minutos —que ya entonces consideraban que debían reducirse a 15—, pasando posteriormente a tiempos de espera de 30 minutos.
Según explican desde El Soto, este cambio coincidió con la entrada en funcionamiento de la nueva L-525, que también da servicio al PAU-4. Una reorganización que, según indican, no comprenden, ya que consideran que ha perjudicado a los usuarios de la L-524 de autobuses.

En ese momento, ya trasladaron su malestar por lo que califican como una “gran afrenta”, al entender que “una línea tan importante”, con un elevado número de viajeros, haya visto reducida su frecuencia.
A su juicio, la situación actual es “totalmente insoportable e inaceptable” y señalan que la movilidad se ha visto aún más afectada por las “pésimas condiciones” del intercambiador de Cuatro Vientos, donde ahora finaliza el recorrido de la línea.
Las reclamaciones no se dirigen únicamente al CRTM, sino también al Ministerio de Transportes, al que vuelven a pedir —“llevamos 20 años”, afirman— una mejora de la estación de Cercanías El Soto, al considerar que se está “incumpliendo la obligación, de la accesibilidad universal a los transportes público”.
