La expresidenta del Partido Popular en el País Vasco, María San Gil, en la actualidad directora del Observatorio CEU-CEFAS de Víctimas del Terrorismo y fundadora de NEOS; y Ana Iríbar, presidenta de la Fundación Gregorio Ordóñez y viuda de nuestro compañero del Partido Popular asesinado por la banda terrorista ETA, han participado en Leganés, junto al presidente local, Miguel Ángel Recuenco, en una charla-coloquio tras la proyección del documental ‘Esta es una historia real’.
El documental, bajo la dirección de Iñaki Arteta, recuerda la figura de Gregorio Ordoñez, al cumplirse el año pasado el trigésimo aniversario de su asesinato, y se ha proyectado dentro de un acto que ha llenado el Centro Cívico Las Dehesillas en Leganés.
María San Gil se refirió durante el coloquio a la importancia del documental para escuchar a personas que han formado parte la historia de nuestro país, poniendo un énfasis especial en el 23 de enero de 1995, cuando se produjo el asesinato de Gregorio Ordóñez.
«Hay que seguir trabajando»
«ETA no podía soportar que alguien como Gregorio hubiera sido alcalde de San Sebastián, porque habría cambiado muchísimo la política del País Vasco y de España, por eso le matan», remarcó. Y agregó: «A ETA la hemos derrotado en los comandos, ya no mata, pero no políticamente, porque hay muchos municipios con alcaldes de Bildu. Hay que seguir trabajando por ver una sociedad normal en el País Vasco».

La expresidenta del PP en el País Vasco ha denunciado que «Zapatero quiso pasar como el hombre que había conseguido la paz, pero volvió a dar oxígeno a ETA y les dio presencia en la política y en las instituciones».
«Mataron a 850 personas por motivos políticos y ahora su presencia política está más viva que nunca -argumentó-. Defienden las mismas ideas por las que han matado 50 años, como sociedad dejamos mucho que desear. En Alemania no jabría jamás un partido nazi porque están muy sensibilizados con lo que ocurrió. Parte importante es por la desidia de nuestra sociedad, que se pone de perfil».
Por su parte, Ana Iríbar ha reconocido que tuvo que marcharse del País Vasco: «Yo tenía claro que tenía que sacar a mi hijo de San Sebastián. Además de huérfano, yo quería que él creciera en libertad. Cuando paso un tiempo prolongado allí hay algo que me echa de esa ciudad. Porque es la ciudad que ha matado a Goyo. Y eso no se perdona. El que podría perdonar está enterrado».
Negociación con Bildu
«Como el PSOE puede justificar una negociación con Bildu es enterrando la memoria de las víctimas. Pero es algo con lo que siempre hemos vivido: la paz por presos, la sombra de la negociación, no es nada nuevo. Dar concesiones a los etarras por una negociación, para que salgan de la cárcel, me parece gravísimo«, ha alegado.

Mientras, el alcalde de Leganés, Miguel Ángel Recuenco, ha señalado que “hoy se habla de terrorismo con ambigüedad y cálculos electoralistas». «Hay que hablar sin rencor, pero con realismo, para no volver a repetir los mismos errores. Hoy que se habla de excarcelaciones y de pactos, por encima tiene que estar la dignidad de las víctimas. Y eso no pertenece a ningún partido», ha expresado.
