Los blanquiazules fueron mejores y merecieron más, sobre todo en la recta final

El CD Leganés fue mejor y mereció más que el Mirandés, pero se acabó estrellando contra una defensa visitante que logró sacar el botín del empate de su visita a Butarque. (0-0)

LEGANÉS / 27 ABRIL 2015 / Una pequeña expedición rojilla acompañaba a su equipo en el viaje al sur de Madrid en un horario poco propicio. Tampoco acompañaba el tiempo, frío para rozar el mes de mayo y acompañado de unas lluvias caídas durante todo el día en la ciudad pepinera, lo que obligó a que operarios de la entidad trabajaran durante la hora previa al encuentro para retirar el agua de las zonas encharcadas. El partido, pese a esto, empezó con ritmo y la primera ocasión de cierto peligro llegó a los siete minutos procedente de un saque de esquina botado desde el perfil izquierdo de Razak al que llegaba completamente solo Mantovani, central argentino de la escuadra pepinera, que remataba con la testa cerca del palo del meta mirandesista.

Transcurrido el primer cuarto de hora, en una de esas jugadas sin aparente peligro, Igor Martínez logró hacerse con el balón cerca de la frontal del conjunto leganense y disparó al balón sin demasiada convicción, que salió mordido pero rozando el palo de un Serantes al que pudo sorprender el esférico. La siguiente aproximación sería de nuevo del equipo de Terrazas en una falta botada desde el flanco zurdo al segundo palo pepinero y que cuando parecía que se marchaba por línea de fondo Álex Ortiz apareció para rematar, pero lo hizo de forma forzada al estar escorado y Serantes logró hacerse con el esférico.

El CD Leganés, que se había dormido en los minutos anteriores, volvió a despertar de su letargo con un balón en profundidad hacia Chuli, que cayó hacia la izquierda, y centró raso hacia la llegada de sus compañeros, pero Razak se lanzó al suelo de forma providencial para hacerse con el esférico. El equipo dirigido por Asier Garitano se hizo con el mando del partido y pudo costarle caro a los de Miranda del Ebro cuando en una jugada por la derecha Álvaro García puso el balón a su compañero Fran Moreno, que se encontraba solo en el corazón del área, pero el talentoso navarro no acertó a direccionar con acierto el cuero. La primera mitad apuntaba maneras, pero se quedó en eso ante dos equipos conformistas y que no arriesgaron más allá de lo estipulado.

Imprecisos, ninguno de los dos equipos encontraba la ruta del gol ni siquiera su aproximación en la segunda mitad. El encuentro, abonado al bostezo, invitó a los dos técnicos a que introdujeran cambios en busca de algún mínimo cambio. Igor Martínez lo intentaba con un chut lejano, pero eran los blanquiazules los que generaban algo más de peligro al hacer suyo el control del esférico. Este dominio pudo traducirse en gol mediada la segunda mitad en un disparo de los pepineros que se marchó rozando el larguero de Razak.

Con los aficionados en la grada más pendientes del pinganillo y del Celta-Madrid que del propio encuentro que estaban presenciando, en una acción aislada Ruper botó desde el pico izquierdo del área una falta peligrosa que logró abortar la zaga pepinera.

Le faltaba algo más que chispa arriba a los mirandesistas, que no lograban conectar balones. Esto lo vio Terrazas, que a 20 minutos del final retiró a su máximo goleador, Urko Vera. Casi a continuación, espoleado por su afición, el Leganés se echó arriba y en una rápida contra se plantó en la frontal Javier Eraso, pero una indecisión tras su pase entre dos de sus compañeros evitó un chut de primeras que hubiera sido muy peligroso para la meta burgalesa.

Entrados en el último cuarto de hora, el Leganés pasó a acosar completamente a un Mirandés que dejaba arriba a Juanjo completamente solo y el resto de integrantes se remangaban para defender las embestidas del equipo del sur de Madrid.

Pudo desquitarse el Mirandés cuando un largo despeje lo bajó del cielo Juanjo, que por un momento se convirtió en Zidane, para dejarle el balón a Igor Martínez, que se marchó por banda pero su centro no encontró rematador. Los blanquiazules continuaron a lo suyo y Eraso pisó área y, tras recortar, disparó a puerta, pero Álex Ortiz se lanzó el suelo y aminoró la fuerza del balón, que llegó manso a las manos de Razak.

En el primer balón que tocaba, Sergio Prendes pudo hacer el gol que abriera la lata, pero remató en semifallo la volea desde el interior del área saliendo el balón por encima del larguero cuando Razak se encontraba adelantado. Hasta el final lo siguió intentando el Leganés, pero con el cuchillo entre los dientes los mirandesistas lograron salvar un punto de oro.

Corresponsal/ Aitor Fernández