Froilán saliendo del Shangrilá, un local 24 horas a las 11 de la mañana en la localidad de Leganés
Froilán saliendo de un after a las 11 de la mañana en la localidad de Leganés

Tras meses de una estancia discreta en Abu Dabi junto a su abuelo, el rey emérito Juan Carlos I, Felipe Juan Froilán de Marichalar vuelve a ser el centro de los titulares en España. Su presencia en la boda de José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo no solo añadió un toque de realeza al ya destacado evento, sino que también marcó el preludio de una noche que se extendería más allá de lo convencional. Por lo menos para Froilán de Marichalar.

Del ‘chotis’ al after de Shangrilá

La ceremonia, que congregó a importantes figuras de la política y la sociedad española, incluidos miembros de la familia Borbón como don Juan Carlos, doña Sofía, las infantas Elena y Cristina, entre otros, se vio deslucida por la ausencia de los reyes Felipe y Letizia. Sin embargo, Froilán, conocido por sus escapadas nocturnas, no tardó en retomar sus antiguas costumbres una vez concluido el banquete en Colmenar Viejo.

Shangrilá, el ‘after’ de Leganés en el Polígono Butarque, de donde salió Froilán

La continuación de la celebración llevó al joven Borbón primero a una destacada discoteca madrileña y, finalmente, a un after en Leganés, donde fue captado saliendo del local Shangrilá a las once de la mañana.

Vestido completamente de negro y con prisa por evitar ser fotografiado, Froilán no emitió declaraciones antes de desaparecer en un vehículo oscuro, dejando tras de sí una estela de rumores y especulaciones sobre su comportamiento.

Esta última incursión nocturna llega en un momento particularmente activo para Froilán, quien además de la boda tenía previsto asistir a una comida familiar para celebrar el cumpleaños de su padre.