3.800 metros a nado, 180 kilómetros pedaleando y 42 kilómetros corriendo, eso es el Ironman de Victoria
Álvaro García y Borja Escudero, dos integrantes del TriSport Getafe, se preparan para la prueba más ambiciosa de su vida
GETAFE/ 27 NOVIEMBRE 2014/ Son las seis de la mañana y Borja Escudero entra a su puesto en Metro de Madrid. Algo más tarde lo hace en la oficina Álvaro García. Los dos son deportistas y el próximo mes de julio afrontarán una de las pruebas más exigentes del mundo, el Ironman de Vitoria. Terminan sus jornadas laborales y entre las atenciones que requieren la familia e hijos sacan hueco para nadar, pedalear y correr como si no existiera límite.
Si correr una maratón (42 kilómetros) ya le parece una heroicidad, imagine haberlo hecho después de haber pedaleado durante 180 kilómetros. Difícil, pero no queda ahí el objetivo de estos dos deportistas, que para ‘calentar’ deberán nadar 3.800 metros en aguas abiertas. Un cocktail explosivo sólo apto para personas con fuerza de voluntad ilimitable.
Álvaro García nos relata cómo empezó todo. “Vivimos cerca y llevamos la misma trayectoria. Hace meses -Borja- se apuntó al club y estábamos haciendo los mismos campeonatos”, señala como motivo de cómo empezó a brotar esta idea en la cabeza de ambos. Meses atrás completaron las medias ironman de las paradisiacas Islas Cíes y Astromad en nuestra región. “Nos motivaron acabarlas y al llevar dos años entrenando nos liamos la manta a la cabeza”.
Pese a que Borja y Álvaro sean los que se hayan cargado encima la manta más grande, en Vitoria no estarán solos. “Hicimos planteamiento de club y allí estaremos entre ocho y diez”, el resto correrán la mitad de la distancia, tal y como nos confirma Álvaro, que habla de la buena organización que reina en la prueba vasca.
“Por ahora nos vamos cumpliendo el objetivo de meter kilómetros”, señala un Álvaro que, al igual que su compañero, se encuentra en plena pretemporada. No se plantean una cifra exacta para acabarla, pero sus tiempos en las pruebas más cortas les hicieron darse cuenta que podían empezar a prepararse para esta ‘locura’. “La idea es acabarlo con garantías”, señala antes de apuntar a su compañero Borja como más preparado.
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Eduardo Jose Gómez López | |
Eduardo Jose Gómez López |
Álvaro García forma parte de TriSport Getafe desde el comienzo. “Varios amigos de Getafe empezamos a hacer pruebas y nos juntábamos para carreras. Se van formando grupos de gente y así surgió”. Tras la desaparición de un club anterior decidieron crear el suyo propio, que ahora está formado por 50 amantes de deporte. En su ideario no está que sean muchos más, sino que puedan juntarse y seguir entrenando juntos.
Y no es esto algo menor, porque pasan muchas horas rodando kilómetros. Álvaro estira las dos horas de la comida en la oficina para ir a entrenar. Según nos explica, entre semana corre dos días y nada otros dos. Esos dos días que se lanza a la piscina toma más tarde también las dos ruedas. “Los fines de semana hacemos las tiradas largas de bici o nadar”,
Si se remonta tiempo atrás, Álvaro García se recuerda como una persona sedentaria. “Todos mis hábitos de vida ahora son más saludables, pero con esfuerzo y dedicación todo se puede conseguir. Jugaba al fútbol cuatro carreras y me cansaba. Iba subiendo una meta más: primero una carrera de cinco kilómetros, luego una de diez, media maratón…”, apunta. “Necesitas mucho apoyo de la familia, porque son muchas horas las que pasas y entrenas a horas intempestivas”.
Al revés de lo que suele suceder, en su caso la natación es la disciplina más fácil, al ser lo que ha hecho siempre. “No es algo que me molesta. En la bici un poco la transición, pero la carrera me cuesta. He hecho dos maratones y tienes que tener mucha cabeza”. Una cabeza a la que alude para decir que es la que más miedo le da de cara a la preparación. “El fin de semana nos juntamos todos y luego nos tomamos una cervecita. El equipo es una piña y entrenar juntos une mucho”. Detrás de ellos, la ayuda de varios patrocinadores que aportan su granito de arena para un deporte costoso en material.
Una motivación a largo plazo
Por su parte, Borja Escudero ha jugado toda su vida al fútbol. “Hasta que me di cuenta que no me iba a dedicar a ello”, dice bromeando. “Soy una persona que se cansa pronto de los retos, así que busqué por internet algo que me motivara y me encantó esta prueba“, dice un deportista que desde el principio tuvo claro que la preparación iba a ser “poco a poco”.
Cuarta temporada entrenando para Borja, que conoció al club por casualidad. “No me gusta demasiado la informática. Mi mujer puso en Facebook que íbamos a un duatlón y Álvaro le comentó que tenían el club. Es cierto que yo echaba de menos alguien con quien entrenar, porque pasar muchas horas en la bicicleta es duro, pero tenía dudas porque nunca he sido de comprometerme con horarios fijos”.
Al final acabó cediendo un triatleta que también ha ido subiendo una categoría al año y entrenando “cuando puede”. De hecho, al salir del trabajo come y tras llevar a su hija al colegio aprovecha para salir a correr. En verano, para evitar el calor, llega a levantarse antes de las cuatro de la mañana para salir de rodar.
Sus entrenamientos irán aumentando en dureza según se acerque la prueba. “A mediados de junio llegaremos a las 26 horas semanales. Tendremos picos en abril y mayo con las medias de Elche y Sevilla, que queremos utilizarlas como entrenamiento”, señala una persona que saca tiempo de debajo de las piedras y que, además, tiene el apoyo de su mujer, que le acompaña a todos los campeonatos y aprovecha para hacer las fotos del club. Orgulloso de ella nos relata cómo recientemente ganó un certamen de fotografía. “Si ella no lo entendiera creo que tendría discusiones grandes”, afirma antes de corroborarlo con un dato. “El día que libro cojo la bici y vuelvo a las cinco o seis horas”.
Y seguirán saliendo a entrenar a diario como si no existiera límite en el cuerpo humano. Sea montado en las dos ruedas, sobre dos zapatillas o dando brazadas buscarán exprimir cada gota de sudor para seguir sintiendo adrenalina cada vez que crucen la línea de meta. Álvaro García y Borja Escudero, algo más que deporte.
Corresponsal / Aitor Fernández

