Opinión de Miguel Ángel Gasco, periodista del sur de Madrid

De la crisis a la ruptura sólo hay un trecho

GETAFE/ 27 ENERO 2016/ Los últimos meses, las últimas semanas, los últimos días, las últimas horas… momentos todos ellos en los que en nuestro municipio está siendo noticia la manera de actuar (políticamente hablando) de la candidatura de popular que, bajo las siglas de Ahora Getafe aglutina a miembros de Podemos, POSI y la facción surgida de la división de IU en la Comunidad de Madrid. Y seguramente las noticias, las opiniones y los comentarios vertidos en torno a su forma de actuar sean un elemento recurrente, pero también porque, quieran o no, todo lo que hacen y/o dicen, tiene repercusión.

Por ello, vuelve a tocar hablar de Ahora Getafe y de la crisis que se ha abierto tras la carta firmada por dos de sus concejales electos (de los siete que tiene dentro del Pleno del Ayuntamiento) que son representantes del Partido Obrero Sindicalista Internacionalista. En su misiva, los dos ediles cuestionan el rechazo de su Grupo municipal a las ordenanzas fiscales propuestas por PSOE e IU-CM, que ha supuesto el mantenimiento de las aprobadas por el Partido Popular en 2015. Y reconocen el error de su voto al apuntar que lo más lógico hubiese sido la abstención para permitir que saliesen adelante. 

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La carta, que reproduce con crudeza la guerra interna que libran las tres corrientes políticas que representan a Ahora Getafe en el Ayuntamiento, sirve para que aquellos que han venido dudando de la estrategia política de la candidatura popular se reafirmen en sus postulados. Y para que arrecien las críticas. 

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Desde luego es para que se lo hagan mirar. Porque, cuando dos de los integrantes de un mismo grupo político dudan de la orientación de sus votos en asuntos tan importantes como unas Ordenanzas Fiscales (que son el timón que va a gobernar la nave de los ingresos del Ayuntamiento durante un ejercicio completo) y añaden que es complicado justificar tanta coincidencia de posicionamiento en debates en los que se alinean con el Partido Popular, algo pasa; y nada bueno.

No ayuda que, cuando los concejales del POSI entregan al Grupo municipal la carta en la que muestran sus desavenencias con el resto de compañeros, se hagan copias de la misiva y se entreguen en una Asamblea. Porque, si alguien pretendía retratar a los dos ediles, han conseguido que el efecto boomerang les atice en plena frente a todos y cada uno de los siete representantes de Ahora Getafe en el Ayuntamiento.

Tampoco ayuda que en las últimas Comisiones Informativas en varios temas importantes de calado municipal, el voto de Ahora Getafe siga coincidiendo con el PP y que sea éste partido el que con su apoyo permita que salga adelante la proposición para pedir a la alcaldesa que Ahora Getafe aumente el número de concejales liberados.

Una razón más para seguir ahondando en la crisis, ya que el incremento de tres a cinco concejales liberados en Ahora Getafe tiene, según parece, el objetivo de dejar sin liberación, precisamente, a los dos ediles del POSI. Tanto es así que hasta una de los dos concejales de Podemos, que serían los beneficiados por ese aumento de liberaciones (por el momento los tres con dedicación exclusiva pertenecen a IU, una, y a Podemos, dos) ha puesto de manifiesto su voluntad de no aceptar la liberación si no se ofrece a alguno de los que, como es el caso de los compañeros del POSI, van por delante suyo en la lista.

A lo mejor, dado el caso, se encuentran con la posibilidad de liberar a cinco concejales (tal y como han pedido, según dicen, por la elevada carga de trabajo que supone llevar a cabo su labor de oposición) y tan sólo hacen uso de cuatro, por la renuncia de la citada concejal de Podemos y los dos del POSI. Habrá que ver entonces si se reparten el dinero entre los cuatro, tal y como proponen con el planteamiento que han hecho para pasar de tres a cinco.

La crisis en Ahora Getafe no es nueva; no es que se haya abierto de la noche a la mañana porque se haya hecho pública una carta en la que dos políticos muestran sus discrepancias. Lleva desde el mismo momento en que se fraguó la lista, se aprobaron los nombres y se condicionó la estrategia política de la presente legislatura.

Desde entonces hasta ahora se han ido sucediendo una serie de acontecimientos que siguen haciendo más grande esa crisis. Y, ya se sabe que en las relaciones, entre la crisis y la ruptura tan sólo hay un trecho. Que será más grande o más pequeño según el punto de vista de quien lo mira y más o menos abrupto según la disposición de alguna de las partes a recorrerlo. Ahí ya no caben especulaciones.

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