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Policías declaran en el juicio de Airbus que se agredió a un trabajador y tiraron un petardo a una embarazada

Declaran los antidisturbios en el juicio de Airbus contra los sindicalistas

GETAFE/ 10 FEBRERO 2016/ Varios policías han declarado este miércoles en la segunda sesión del juicio de ‘los 8 de Airbus’ que el día de la huelga general de 2010 los piquetes impidieron la entrada a personas que querían trabajar, agredieron a uno de ellos y una mujer embarazada no pudo acceder a la empresa tras arrojarle un petardo bajo su vehículo, mientras se subían en el capó y le decían que se marchara, “a ver si con el susto iba a perder el niño”.

Según el relato de los antidisturbios, cuatro o cinco personas se acercaron al vehículo de la embarazada, con comentarios machistas, como que “tenía que estar en casa, no trabajando”, o “vete a casa a fregar, a ver si vas a perder el niño”, con lo que se la impidió entrar y se marchó porque no quería líos.

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Los agentes también han contado cómo le daban puñetazos en la cara con extrema violencia a una persona con un maletín que pretendía entrar a la empresa y cómo les lanzaron conos y otros objetos, provocándoles diversas lesiones.

Asimismo, han indicado que la actitud policial fue siempre defensiva y han reconocido a alguno de los acusados como instigadores o agresores, mientras que los abogados defensores han puesto de manifiesto como los policías han declarado hoy cosas que no dijeron en su día ante el juez instructor.

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El responsable del operativo policial ha declarado que el piquete les dijo el día de la huelga que no iba a entrar ningún trabajador y que intentaron introducir a alguno pero no pudieron porque tendrían que haberlo hecho por la fuerza y eran 11 policías frente a 200 personas.

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En este sentido, ha indicado que uno de los acusados, José Alcázar, afirmó que ese día “no iban a meter a ningún trabajador y que sería por la fuerza”, por lo que hicieron varios intentos pero desistieron, aunque un empleado con un maletín se metió entre un piquete para entrar en la fábrica y le dieron patadas y puñetazos, momento en el que decidieron intervenir.

Además, ha relatado que sacaron al trabajador y retrocedieron, pero se cerró la cancela de la empresa, que atrancaron con una valla, y dos policías quedaron atrapados y fueron golpeados, así que un compañero sacó la pistola y disparó al aire, permitiendo que pudieran acudir en su ayuda.

“¡Mátalo, mátalo!”

Según el responsable del operativo policial, no pidió ninguna identificación porque hubiera dado lugar a un altercado y ha añadido que en todo momento intentó evitar un incidente. “El tema de las identificaciones en estos casos es un problema muy gordo, así que siempre intentamos no identificar a nadie”, ha apostillado.

También ha declarado que después de los disparos al aire pensó que “con el Gobierno que había” se podía dar por “finiquitado”. Uno de los dos policías que quedaron atrapados en el tumulto ha contado cómo a su compañero le dieron un rodillazo en el estómago y se quedó sin aire, por lo que no pudieron salir hasta que se produjeron los disparos. “Me querían linchar y era tal el ansia de ese linchamiento que lo único que sentía era presión y decían ¡Mátalo, mátalo!”.

El juicio continuará este jueves con las declaraciones de los testigos y el próximo viernes quedará visto para sentencia.

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