Los vecinos de Perales del Río, el barrio de Getafe ubicado a varios kilómetros del casco urbano y colindando con el término municipal de Madrid, volverán a verse perjudicados por una nueva iniciativa del Ayuntamiento de la capital.
En esta ocasión, por la ampliación prevista de la incineradora de Valdemingómez. Se ha autorizado un aumento de 10.000 toneladas en la quema de residuos, lo que afectará a la calidad del aire que respiran los peraleños. Se encuentran a escasos cinco kilómetros de las instalaciones.
Así lo ha puesto de manifiesto el Ayuntamiento de Getafe, que ha abierto un nuevo frente contra el Consistorio de la capital.
Los vecinos siguen con problemas de atascos en las entradas y salidas al barrio en dirección a la M-50 y siguen sin poder disfrutar de una conexión directa con Getafe a través de la M-301 puesto que de la Comunidad de Madrid depende la construcción de la glorieta que daría acceso a la nueva vía.
Getafe teme que la ampliación de Valdemingómez suponga «una amenaza para la calidad del aire que respiran sus vecinos, debido a las emisiones de dioxinas y furanos»
Ahora, en el plano ambiental, la ampliación de Valdemingómez supondrá «una amenaza para la calidad del aire que respiran sus vecinos». El motivo: «las emisiones de dioxinas y furanos». También por la emisión de metales pesados y otros compuestos tóxicos que se emiten desde esta instalación de tratamiento de residuos del Ayuntamiento de Madrid.
Alegaciones al proyecto de Valdemingómez
Tras la negativa del Ayuntamiento de Madrid a cerrar la incineradora en 2025 y ampliar las toneladas que se queman en dicha instalación, Getafe ha elaborado un «documento de alegaciones para la revisión de la autorización de funcionamiento de la incineradora».

Entre otras destaca que los estudios para la ampliación no aportan datos de las cantidades de materiales que se van a intentar recuperar. Ello en cumplimiento del objetivo de las 4R: reducir, reutilizar, recuperar y reciclar.
Sí se aporta «documentación caducada» respecto al uso de las mejores técnicas disponibles para incinerar residuos. Éstas deberían estar aplicadas desde el tercer trimestre de 2023.
Óxidos y fluoruros
«No se justifica que se hayan implementado mejoras respecto a la eficiencia energética de la instalación y no se aportan datos concluyentes en cuanto a los controles de emisiones tanto óxidos de nitrógeno (NO2), Fluoruro de Hidrógeno (HF) y Policlorobifenilos (PCB)«, argumenta Getafe.
No se aportan datos concluyentes en cuanto a los controles de emisiones tanto óxidos de nitrógeno (NO2), Fluoruro de Hidrógeno (HF) y Policlorobifenilos (PCB)«,
Según los responsables locales, la documentación es «incompleta» en cuanto a las mediciones en continuo de mercurio y dioxinas y furanos«.
Por último, añade que no se proporciona información sobre el contenido de materia orgánica de los residuos que se van a incinerar. Estos datos son «imprescindibles para determinar las posibles emisiones de olores en su almacenamiento y poder aplicar las medidas correctoras necesarias para evitar los episodios de olores que también sufren periódicamente los vecinos y vecinas del barrio de Perales del Río».

En este punto, el concejal de Medio Ambiente y Transición Ecológica, Jesús Pérez, ha instado al Ayuntamiento de Madrid a «abandonar esta práctica de la incineración de residuos, y apostar de forma decidida por una gestión sostenible de los residuos».
Para ello, considera el edil que hay que «priorizar la prevención, la reutilización y el reciclaje para evitar el despilfarro de recursos que suponen tanto la incineración de residuos como el enterramiento en vertederos”.
