María del Mar Bermúdez
La madre de Sandra Palo, María del Mar Bermúdez, en un homenaje a su hija (Foto: Archivo)

La joven getafeña Sandra Palo fue brutalmente asesinada hace 22 años. Fue secuestrada, violada, atropellada y quemada viva. Hoy, su madre, María del Mar Bermúdez, ve cómo uno de los condenados por este brutal crimen, Francisco Javier Astorga, alías El Malaguita, ha solicitado el tercer grado desde la cárcel de Jaén.

El Malaguita era el único que, en el momento de producirse los hechos, era mayor de edad. Se le condenó como co-autor del crimen y fue condenado a 64 años de cárcel.

Pero aparte del tercer grado, el diario ‘Abc’ avanza que el hombre, de 40 años, ha disfrutado ya de 24 permisos penitenciarios ordinarios, e incluso se ha casado con una joven que conoció en una de las salidas mientras permanecía en la cárcel de Herrera de la Mancha.

Monolito Sandra Palo
El monolito en Getafe en homenaje a la joven asesinada (Foto: Archivo)

Los permisos ordinarios los comenzó a solicitar a partir de la cuarta parte de la condena (16 años), y también hace uso de los extraordinarios. Estos consisten en salidas con otros presos a lugares cercanos de Jaén, como excursiones y visitas culturales.

Sin contacto con el resto de implicados en el crimen

En la cárcel ha estudiado Primaria y, según su abogada, se encuentra bastante «rehabilitado». No ha vuelto a tener contacto con los otros implicados en el crimen de Sandra Palo: Rafita, Ramón y Ramoncín.

La familia de Sandra Palo ha tenido que sufrir en estos últimos años no solo ver cómo uno de ellos, Rafael F.G., alías el Rafita, estaba en libertad y cómo era detenido constantemente por su vinculación a hechos delictivos. En el momento del crimen tenía 14 años; cumplió solo cuatro años en un centro de menores 

El Rafita, imágenes de RTVE.
El Rafita, en unas imágenes de RTVE.

Ramón Santiago J., otro de los condenados cuando tenía 17 años, también fue detenido en otra ocasión por un robo. Al igual que José Ramón M.M., alias Ramoncín, de la misma edad, fueron sentenciados a 17 años en un centro de internamiento pero salieron en libertad en 2012.

Asegura la abogada de María del Mar Bermúdez, la madre de la joven, que ésta llora de «rabia» al saber que el asesino de su hija ha solicitado el tercer grado. Por eso, solo espera que el fiscal vuelva a denegarle este privilegio. El condenado lleva solicitándolo desde que cumplió los 15 años de prisión.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid