El municipio de Fuenlabrada ha acordado una nueva medida en materia de vivienda. El Pleno ha prohibido expresamente levantar viviendas de nueva construcción en parcelas con calificación de terciarias (para comercios u oficinas) ubicadas en las áreas industriales y empresariales de la localidad.
Es una opción que ofrece la Ley para la Promoción de Vivienda Protegida de la Comunidad de Madrid, que entrará en vigor en julio.
La nueva normativa establece que serán los ayuntamientos los que, en el ámbito de sus competencias municipales, deberán determinar en qué parcelas de uso terciario se puede o no se puede edificar vivienda.

Se trata de dar la opción a que estas parcelas terciarias (para uso comercial u oficinas) puedan destinarse a vivienda. Y eso es lo que ha aprobado Fuenlabrada en su última sesión plenaria.
Parcelas autorizadas
De hecho, la localidad ha dado su visto bueno a la construcción de viviendas en siete de estas parcelas. Entre ellas están la que hay entre las calles Uruguay y Brasil, o en los números 10 y 12 de la calle Hungría.
«Si no queremos un centro de menores en zona industrial, no queremos un edificio de viviendas»
Javier Ayala, alcalde de Fuenlabrada
En aquellas con esta calificación que se encuentren ubicadas en polígonos empresariales no se podrán levantar pisos. Durante el Pleno, el alcalde, el socialista Javier Ayala, puso como ejemplos los polígonos de Cobo Calleja o de La Cantueña. «Si no queremos un centro de menores en zona industrial, no queremos un edificio de viviendas», ha resumido el regidor.
El avance del PGOU
A finales del pasado año, quedó aprobado el avance del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Este documento de la Junta de Gobierno local prevé la creación de 8.640 viviendas en los próximos años.
Para ello se prevé la habilitación de un nuevo barrio en el entorno de La Pollina con cerca de 3.100 viviendas. De éstas, un importante porcentaje serán protegidas al igual que ya ha hecho en anteriores promociones del plan de vivienda.

La estrategia municipal pasa, además, por la reserva de dos grandes espacios de desarrollo económico que permitirán habilitar grandes parcelas para usos logísticos y terciarios, que estarán ubicados al norte y al este del término municipal, y cerca de importantes vías de comunicación como la M-50 y la R-5.
Asimismo, la disponibilidad de suelos para tejidos industriales y empresariales se completa a través de los ámbitos que establecía el plan vigente, centrando la atención sobre los límites y situaciones de borde de las áreas industriales existentes. «Su desarrollo servirá para completar las tramas existentes, desarrollando infraestructuras de conexión necesarias para mejorar la movilidad actual de los polígonos y permitiendo una formalización de las fachadas de la ciudad más dialogante en términos paisajísticos con el entorno», enfatiza el documento.
