Hace unos meses contábamos como varios vecinos de la localidad madrileña de Alcorcón habían vuelto a denunciar la situación de «inseguridad y abandono» que sufren en el entorno de la calle Praga, donde desde hace años las decenas de viviendas ‘okupadas’ de la SAREB se han convertido en «un quebradero de cabeza» para el vecindario.
En concreto, se trata de los edificios de la calle Praga 1 y 3 de Alcorcón, dos bloques de viviendas que, tras la explosión de la burbuja inmobiliaria, quedaron en manos de la SAREB, el banco malo estatal creado para absorber los activos inmobiliarios más tóxicos que nadie quería.
Además del «incivismo y la falta de limpieza» que demuestran estos ‘inquilinos’, que ha provocado entre otras cosas la proliferación de plagas de ratas en la zona, los vecinos ya alertaban entonces que la situación de la calle Praga y el entorno de la Avenida de Villaviciosa estaban convirtiéndose en «un problema de seguridad».

Concentración el 15 de marzo
Desde hace meses se han organizado en una plataforma para, a través de las redes sociales y de otras vías, visibilizar «esta alarmante situación» que vive el barrio, que ha sufrido «un aumento significativo de la insalubridad y la inseguridad durante los últimos cuatro años», según denuncian.
Ante la falta de soluciones, estos vecinos han decidido pasar a la acción y han convocado una concentración en contra de la ‘okupación‘ el próximo día viernes 15 de marzo, a las 18:00 de la tarde, en la misma calle Praga.
Convocados a través de la plataforma ‘Okupas Alcorcón. Objetivo Calle Praga’, aseguran que ya cuentan con los permisos oficiales para celebrar la manifestación y esperan concentrar al mayor número de ciudadanos de la localidad con el fin de «exigir unas calles seguras«.

Miedo e inseguridad
«Los vecinos necesitamos ayuda. El miedo, la insalubridad, la situación hostil en nuestro propio barrio, debe parar. Necesitamos una solución. Son casi 10 años. Hay que tomar medidas antes de que ocurra alguna desgracia», han insistido en las redes sociales, donde amenazan: «Ahora nos toca a nosotros. Nos vemos el día 15. Contra la Okupacion!».
Estos vecinos insisten además en que «los bomberos emitieron un informe desfavorable de habitabilidad» de los citados edificios, ya que actualmente están en unas condiciones no aptas para vivir, más allá de que cuando fueron ‘okupados’ aún no tenían la licencia de primera ocupación.
«Tienen todos los suministros enganchados de forma ilegal y les tuvieron que quitar el gas por miedo a explosiones. Están a su vez llenos de basura. Los vecinos no sólo tenemos miedo por el vandalismo, si no porque son gente muy conflictiva que amedrenta y amenaza por la calle», añaden en la misiva.
De hecho, los vecinos de la zona que se han atrevido a alzar la voz ya están sufriendo algunas de sus consecuencias. Este mismo viernes denunciaban el destrozo del coche de un vecino de Calle Praga tras el lanzamiento de un adoquín de grandes dimensiones se puede ver en el interior.
Con respecto a la supuesta «inacción» de las administraciones públicas para desalojar a los ‘okupas’, desde el Consistorio han reiterado siempre que «la administración local no tiene competencias en materia de desalojo de viviendas», aunque «el Gobierno progresista mantiene una estrecha colaboración con la SAREB así como con el juez decano».

Otras ‘okupaciones’ en la ciudad
«Praga es lo mas sangrante, pero hay muchos pisos ocupados que hacen la vida imposible a los vecinos», han añadido desde la plataforma convocante, recordando casos como el de Concha, quien denunció hace unas semanas que habían ‘okupado’ el piso de su madre de 93 años.
También denunciaron hace poco el caso de Luis Amodóvar, un abogado al que le han okupado un almacén en la ciudad, un local cercano a su oficina, que habitualmente usa como archivo. El ‘okupa’ ha llegado hasta cambiar la cerradura, por lo que ni siquiera puede entrar.
No se trata de un almacén cualquiera. Allí Luis guarda, entre otras cosas, miles de expedientes con los datos privados de los clientes a los que asesora. Lo más preocupante es que algunos de esos documentos «son muy sensibles«.
