Fernando vivía en Móstoles y se desplazaba cada día a este comercio, que regentaba desde 2014, aunque estaba planteando jubilarse
MÓSTOLES/ 6 NOVIEMBRE 2019/ Fernando López, el hombre de 62 años que regentaba “Tapifer”, una tapicería situada en el número 122 del Paseo de Extremadura, y que fue asesinado a golpes y puñaladas este lunes era vecino de la localidad de Móstoles.
Fernando vivía en Móstoles, pero se desplazaba cada día a este comercio, que regentaba desde 2014, y estaba planteando jubilarse el año que viene. Sin embargo, dos personas entraron en su tienda sobre las 11:00 de la mañana, le golpearon la cabeza y le dieron varias puñaladas en la espalda.
Una vecina descubrió el cadáver y fue la que avisó a la Policía, que de momento no ha querido señalar si el fallecido tenía antecedentes. El caso ha pasado a manos de la Policía Científica y del Grupo VI de Homicidios que se han hecho cargo de la investigación.
El hombre recibió, al menos, cuatro cuchilladas en la espalda, además de dos fuertes golpes en la cabeza, uno en la parte delantera y el otro, en la parte de atrás, según la Policía, que está investigando los motivos de este crimen, dado que el “modus operandi” no encaja con un atraco, ya que nadie que oponga resistencia sufre una agresión similar.
Por este motivo, el robo parece descartado, además de que el local no estaba revuelto ni se ha echado nada en falta. Además, en la caja había muy poco dinero como es habitual en ese tipo de negocios y, más aún, un lunes después de un puente.

Misterioso crimen
Los agentes están ahora buscando huellas y rastros en el portal colindante, en papeleras y alrededores de la tienda. También han comenzado a visionar las cámaras de tráfico de la zona, ya que la tienda no disponía de cámaras de seguridad propias.
Al mismo tiempo se está investigando la vida de Fernando y su pasado por si pudiera tratarse de un ajuste de cuentas. Lo único que se sabe hasta el momento es que el hombre, casado y con dos hijos, vivía en Móstoles y regentaba el local desde el año 2014.
Los vecinos han contado que era una persona normal. Los que hablaron con él horas antes aseguran que no le notaron nada extraño. Nadie en el barrio se explica quién ni por qué ha matado a Fernando.
