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El instituto está estudiando una prometedora tecnología para la fabricación de productos alternativos a los derivados del petróleo

MÓSTOLES/ 12 MAYO 2021/ El Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA) Energía, ubicado en Móstoles, está estudiando una prometedora tecnología basada en la utilización de residuos alimentarios para la fabricación de productos oleoquímicos, como aceites microbianos, alternativos a los derivados del petróleo.

Para ello, a través del proyecto internacional OLEOFERM, liderado por la Unidad de Procesos Biotecnológicos del IMDEA Energía, se han comenzado a emplear levaduras capaces de acumular aceites que podrán ser utilizados en la industria como cosméticos, detergentes e incluso biocombustibles.

El proceso propuesto por los investigadores del IMDEA Energía consiste en someter los residuos alimentarios a un proceso similar a la digestión anaerobia llamado fermentación anaerobia, según ha explicado el instituto en una nota.

En este proceso, los residuos se transforman en ácidos grasos volátiles, los cuales serán consumidos por las levaduras en una segunda etapa para producir los aceites de interés para la industria química.

Mediante la combinación secuencial de dos procesos biológicos, se consigue convertir los residuos en compuestos químicos de valor añadido, además de que «se aportan beneficios medioambientales con respecto a la producción de derivados petroquímicos», añaden.

La alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse, en su visita al IMDEA Energía/ Ayto. Móstoles

Proyecto europeo

Este proyecto, cuya reunión de lanzamiento tuvo lugar el pasado día 7 de abril, ha sido uno de los cinco proyectos seleccionados en toda Europa para recibir financiación de la Acción ERA CoBioTech (ERA-Net), dentro del marco del programa Horizonte 2020.

Aunque la obtención de aceites microbianos a partir de residuos por medio de la ruta biotecnológica no ha sido explorada en todas sus vertientes, puede suponer una vía renovable de oleoquímicos para reemplazar compuestos de origen fósil.

Además, el proyecto puede contribuir a reducir el coste de la materia prima de los olequímicos (sustancias químicas derivadas de grasas vegetales y animales como ácidos grasos, alcoholes grasos, aminas grasas y gliceroles) y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

También se espera que la producción de aceites microbianos ofrezca menores impactos ambientales que el uso de aceites vegetales, debido a las menores emisiones de GEI durante su producción y procesamiento, que serán verificadas cuantitativamente a lo largo del proyecto siguiendo una perspectiva de sostenibilidad del ciclo de vida.

El éxito de OLEOFERM está «garantizado» por un consorcio multidisciplinario con alta experiencia en establecer soluciones innovadoras y de vanguardia, del cual forman parte, además del IMDEA Energía, la Universidad Clermont-Auvergne y la empresa BIOVALO de Francia y el Instituto Josef Stefan de Ciencias Moleculares y Biomédicas y la Universidad de Ljubljana de Eslovenia.

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