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Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos mujeres que sustraían joyas mediante el «hurto cariñoso» en la localidad madrileña de Móstoles. Fueron detenidas instantes después de sustraer una cadena de oro y piedras preciosas de gran valor a una mujer.

En el momento del arresto, una de las presuntas autoras, llevaba escondida una joya de otro hurto anterior. Tras su identificación, los agentes comprobaron que a la otra arrestada le constaba en vigor una orden de búsqueda y detención por otro hecho similar, pudiendo determinar la implicación de ambas en un total de tres hurtos.

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Los hechos sucedieron el pasado día 28 de mayo, cuando se recibió la llamada de una mujer en la Sala CIMACC 091, informando que acababa de ser víctima de un robo. La denunciante manifestó a los agentes, que momentos antes cuando se encontraba paseando a sus perros en la calle, una mujer se le acercó, haciéndole creer que la conocía.

Tras entablar una conversación muy amigable, se despidió de ella de manera muy cariñosa, llegando a abrazarla y besarla en reiteradas ocasiones, para posteriormente abandonar el lugar en compañía de otra mujer.

Fue entonces, cuando la víctima se percató de que le faltaba el collar que llevaba. Rápidamente, varios agentes se desplazaron al lugar, localizando en las inmediaciones a dos mujeres que correspondían con las características que la víctima había aportado.

Tras proceder a su identificación, en el cacheo preventivo localizaron un collar de oro a una de estas mujeres, diferente al descrito por la víctima. Tras unas rápidas indagaciones, se pudo determinar que ese collar procedía de otro hurto que habían perpetrado con anterioridad ese mismo día, averiguando la identidad de la víctima, a la que le hicieron entrega del mismo.

La Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en Móstoles.

Una joya en el interior de la vagina

Una vez los agentes efectuaron el arresto de las dos mujeres, fueron trasladadas a dependencias policiales. Allí una de ellas entregó voluntariamente la joya que ambas acababan de sustraer, propiedad de la denunciante, y que llevaba escondida en el interior de su vagina para evitar su detección.

Posteriormente, fueron puestas a disposición judicial como presuntas responsables de tres delitos de hurto. El «hurto cariñoso» es una modalidad de robo, en la que una o varias personas se acercan a la víctima, generalmente de edad y la cual lleva algún metal precioso u ornamento de oro de gran valor.

De manera cariñosa comienzan a tocar a la persona, dando diferentes excusas para intentar ganarse su confianza (parecerse a algún familiar, conocerse de otra ocasión pasada, pedirles ropa usada o vieja, limosna, incluso ofrecer sexo a cambio, etc.).

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Durante esa maniobra, consiguen apropiarse de la joya, y al marcharse del lugar, es cuando las víctimas se percatan de la sustracción.

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