La Unidad del Dolor Crónico (Servicio de Anestesia y Reanimación) del Hospital Universitario de Getafe ha implantado el uso de gafas de realidad virtual para reducir el estrés de los pacientes en el tratamiento del dolor neuropático localizado severo.

La iniciativa es de las primeras que llega a la sanidad madrileña, ya que, hasta ahora, no se había aplicado el uso de la realidad virtual en las unidades del dolor, donde el empleo de ciertas técnicas intervencionistas de larga duración generan en los pacientes gran ansiedad, molestias y pensamientos negativos.

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Así, según el centro, las gafas de realidad virtual se ponen al inicio del tratamiento durante el que «los pacientes visionan escenas agradables y placenteras de apariencia real que producen la sensación de estar inmerso en ellas, trasladando el foco de su atención hasta la nueva realidad, que hasta ese momento se centraba en el tratamiento de su patología dolorosa».

Aumento de la satisfacción de los pacientes

De esta forma, según las mismas fuentes, se obtiene una «disminución considerable de la angustia, estrés y el disconfort» provocado por el procedimiento invasivo, aumentando la tolerancia al mismo y la satisfacción de los pacientes.

Esta acción forma parte del Plan de Humanización del Hospital Universitario de Getafe y la Consejería de Sanidad, que tiene como objetivos favorecer la humanización de la atención y cuidados de los pacientes, mejorar el confort de las instalaciones y adecuar los medios y espacios a las necesidades de los usuarios. Con el uso de estas gafas se favorece que la percepción del acto terapéutico «sea mejor, más amigable y redunde en mayor eficacia analgésica potenciando el beneficio del tratamiento».

La realidad virtual se ha convertido en estos últimos años en una herramienta de gran utilidad en el campo de la Medicina. Son importantes los avances de esta tecnología en el tratamiento del Alzheimer, el cáncer, la superación de fobias, el autismo infantil y en el entrenamiento de técnicas quirúrgicas, entre otros.

Estudio de fragilidad

Por otro lado, un estudio coordinado por el Grupo del Dr. Leocadio Rodríguez Mañas, jefe de Servicio de Geriatría del Hospital Universitario de Getafe y director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES), confirma que el alto grado de fragilidad está asociado con la discapacidad, la hospitalización y la mortalidad en personas mayores de 65 años.

La fragilidad es un síndrome biológico asociado a la edad que aumenta el riesgo de sufrir eventos adversos, pero que es dinámico y potencialmente prevenible y reversible. El estudio, publicado por la revista científica “Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle”, ha analizado las diferentes trayectorias de fragilidad en base a una escala llamada Rasgo de Fragilidad 5 (FTS5, siglas en inglés) y se han relacionado con efectos adversos en este grupo de edad.

Según explica Rodríguez Mañas, el estudio ha demostrado que, aunque la fragilidad tiende a aumentar con el envejecimiento de la población, «no ocurre esto en todos los adultos mayores”.

David G. Castillejo

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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