Las obras de la nueva facultad en el campus de Getafe de la Carlos III, en la calle Madrid, avanzan y el próximo curso lectivo estas instalaciones tendrán ya sus primeros inquilinos. Y es que la Comunidad de Madrid ha dado luz verde a la creación de una nueva Facultad de Ciencias de la Salud, para ampliar la oferta de esta institución con nuevos grados que complementarán los que actualmente se imparten en la Escuela Politécnica Superior de Leganés.
Así lo ha anunciado este lunes el consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, durante una visita al campus leganense para ver los laboratorios del centro público de enseñanza superior, donde ha señalado que esta iniciativa responde a «la necesidad de ampliar y completar la oferta educativa en el área sanitaria y dar respuestas a la demanda del mercado laboral».

El consejero ha explicado que la nueva facultad va a poner en marcha nuevos planes de estudios con carreras que se unen a las ya existentes en la Escuela Politécnica Superior de este centro docente, que oferta el grado de Bioingeniería y los másteres en Gestión y Desarrollo de Tecnologías Biomédicas, el de Ingeniería Clínica y el de Information Health Engineering.
Atraer talento científico e investigador
Mientras, la intención del centro es atraer a la mayor cantidad de talento científico del país, sobre todo, con el objetivo de convertirse en un verdadero polo de «investigación» en la materia, tal y como se lo han transmitido a Viciana durante su visita a Leganés.
«Para ello, la Universidad contará con los mejores neurocientíficos para realizar contribuciones de gran impacto social», ha añadido el rector de la UC3M, Ángel Arias. Así, los titulados de este grado «pionero en España» contribuirán a «comprender y paliar dolencias muy significativas para la vida diaria y a facilitar un envejecimiento más saludable».
El nuevo Grado en Neurociencia es referente en países como EEUU y en Europa en Reino Unido, Suecia y Holanda y aún no había sido implantada en España. La Comunidad de Madrid será la primera en acogerlo, y ofrecerá una formación especializada en materia de Neurofarmacología, Neurobiología, Bioinformática y Neuroderechos con un enfoque transversal. Será una apuesta importante por reforzar la inversión en investigación y formación en la zona Sur de Madrid», han señalado desde la Universidad.
Las instalaciones
El proyecto inicial de las instalaciones apuntaba a un edificio que contará con un laboratorio de investigación animal con una inversión de 11 millones de euros. El proyecto, para el que se convocó un concurso, tiene en cuenta la necesidad de reservar 7.370 metros cuadrados de edificabilidad remanente para un futuro edificio, aún sin definir, con los mismos condicionantes urbanísticos que el principal, de Ciencias Biomédicas.

Los terrenos se encuentran ubicados dentro del ámbito del Plan Especial ‘Ampliación Universidad Carlos III’ y el edificio tendrá una superficie de cerca de 10.000 metros cuadrados, distribuidos en cuatro plantas con aulas, despachos, laboratorios y un aparcamiento en superficie para 98 plazas, dispuesto en una franja longitudinal situada entre el edificio y el límite sur del solar con acceso desde la calle Carabanchel.
Las aulas
Las aulas estarán caracterizadas tanto por la disposición de los patios y lucernarios como por un sistema modular de compartimentación que permite conectar o individualizarlas según las necesidades.

En la planta semisótano se reservará una zona de aproximadamente 550 metros cuadrados para la implantación de un laboratorio de investigación animal. Finalmente, las plazas de estacionamiento al aire libre se distribuirán entre pequeños parterres ajardinados con árboles que facilitarán su integración en el espacio exterior del campus.
El edificio propuesto se envuelve en un pórtico perimetral que por un lado le da un carácter neutro y equilibrado permitiéndole incorporarse al lugar sin protagonismo, y, por otro lado, constituye un elemento que lo abre al campus.
Se propone que dos elementos bioclimáticos tradicionales de la arquitectura de la meseta, el pórtico y el patio, sean los dos elementos que configuren espacialmente el edificio. Mientras, el sistema constructivo y estructural está constituido por muros de carga y losas de hormigón armado visto.
Este soporte integra a la vez los sistemas climáticos, mediante unos huecos en el interior de los muros por donde discurre el aire de ventilación e incorporando sistemas de radiación frío-calor. Esta infraestructura de hormigón armado se pavimenta con terrazo in situ, y se completa con elementos de carpintería en madera de pino y con elementos de cerrajería lacada al horno que le den textura y color.
