Pilar Pérez explica cómo han vivido los padres el accidente del autobús escolar de la M-506
FUENLABRADA / 25 ENERO 2017 / Los 44 estudiantes del instituto Jimena Menéndez Pidal de Fuenlabrada que esta mañana viajaban en el autobús siniestrado en la M-506 fueron los que rompieron los cristales de las ventanas para que pudieran salir sus compañeros y los primeros en auxiliarse unos a otros.
Tras el vuelco y el estupor inicial, los jóvenes ayudaron a los compañeros que estaban atrapados. En el interior del autobús, había bastantes asientos descolgados y muchos de los pre-adolescentes de 11 a 14 años no llevaban el cinturón de seguridad puesto.
Es el relato que ha hecho una de las madres, Pilar Pérez, ante los periodistas. “Han sido unos valientes porque han sido los primeros en ayudarse unos a otros”, ha explicado en un hilo de voz ante la decena de cámaras de televisión que se han congregado a la entrada del Hospital Universitario de Fuenlabrada, donde han llegado cinco alumnos.
Pérez ha explicado que, cuando ha visto a su hijo “con cristales en la cabeza”, se ha sentido orgullosa porque era muestra de que los propios alumnos habían roto los cristales del bus para poder salir.
La madre ha lamentado el suceso, pero ha manifestado que lo importante es que los niños han salido prácticamente ilesos. “Esto duele porque nunca te esperas que ocurra a 300 metros de donde vives”, ha dicho.
En cuanto a la información de que el conductor ha dado positivo en cocaína, Pilar ha dicho que “duele mucho” porque se “ha podido llevar a muchos niños”.
