La investigación se centró sobre un antiguo empleado de la empresa, que había creado una firma muy similar a la de su antiguo jefe

ARROYOMOLINOS/ 22 MAYO 2019/ Agentes de la Guardia Civil de Arroyomolinos han detenido a cuatro individuos, presuntamente implicados en varios delitos cometidos a través de un ‘malware’ instalado en el sistema informático de una empresa, de la que tuvieron acceso a sus bases de datos, realizando competencia desleal.

En concreto, a los cuatro detenidos se les acusa de los delitos de encubrimiento, usurpación de estado civil, falsificación de documento, daños en sistemas informáticos, injurias y calumnias, según ha señalado la Dirección General de la Guardia Civil en una nota.

La investigación que ha acabado en la detención de estos individuos se inició tras recibir una denuncia por parte de un empresario, quien había detectado “incursiones telemáticas en su sistema informático, accediendo a la base de datos de clientes, sustrayéndole información sobre la actividad empresarial”.

Gracias a los datos aportados por la víctima, la investigación se centró sobre un antiguo empleado de la empresa, que había creado una firma muy similar a la de su antiguo jefe y que, a la postre, se descubrió que “utilizaba la información sustraída junto a sus socios y trabajadores, para quitarle la clientela”.

El principal encausado se valía de un ‘malware’ que había instalado en el sistema informático de su anterior empresa
El principal encausado se valía de un ‘malware’ que había instalado en el sistema informático de su anterior empresa

A través de un ‘malware’

Para lograr su objetivo, el principal encausado se valía de un ‘malware’ que había instalado en el sistema informático de su anterior empresa, para hacerse con la cartera de clientes que esta había logrado, controlando además el correo electrónico, lo que le permitía conocer las transacciones realizadas con los clientes.

Además, los investigados, al conocer los presupuestos que realizaban a la clientela, les hacían contraoferta, bien a través de mensajería electrónica o a través de llamadas telefónicas, con el consecuente perjuicio para la víctima.

Una vez se lograron reunir pruebas suficientes se procedió a la detención de los encartados y con la correspondiente autorización judicial, se realizó el oportuno registro donde se lograron intervenir diferentes elementos que demuestran la autoría de los delitos investigados.

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