El local cedido ha sido recuperado por el Ayuntamiento como cantón de la Empresa de Servicios Municipales (Esmasa)

ALCORCÓN/ 25 JUNIO 2020/ La Hermandad de Nuestra Señora de los Remedios y la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza han iniciado una recogida de firmas para que el Ayuntamiento de Alcorcón no se les “expulse” del local municipal donde desarrollan sus actividades.

Esta iniciativa, que ha recogida ya más de 20.300 apoyos a través de la plataforma HazteOir.org, se produce después de que la semana pasada la alcaldesa, Natalia de Andrés (PSOE), anunciara que se iba a revocar la cesión del espacio, ya que el Ayuntamiento “lo necesita como recurso propio”.

Publicidad

El local, situado en la calle Madrid, fue cedido hace un año, bajo el mandato del PP, para que estas entidades religiosas pudieran desarrollar sus actividades sociales y culturales por un período de 20 años, algo que ha sido revocado por el nuevo Gobierno municipal, formado por PSOE y Unidas Podemos.

De Andrés ha explicado que este local, de titularidad pública, va a ser utilizado “como cantón de la Empresa de Servicios Municipales (Esmasa)” con el objetivo de organizar los servicios de limpieza “en la zona centro”, por lo que se han visto obligados a revocar la cesión a las hermandades.

Los servicios de limpieza de la zona centro están ubicados en un local alquilado que no cumple las necesidades básicas. Es pequeño, antiguo, con goteras. Podíamos invertir en un alquiler de otro local, la compra de otro local o usar un local municipal como nueva ubicación”, ha explicado la regidora socialista.

Publicidad
El local, situado en la zona centro, será utilizado por Esmasa

Espacio alternativo

De Andrés insiste en que el Ayuntamiento, a través de la cláusula sexta del convenio por el que se cedió a las cofradías el local, recoge “la posibilidad de la reversión de esta cesión en función de necesidades públicas”, por lo que han decidido hacer efectiva esa reversión y dedicar el local a Esmasa.

Esta actuación, que desde las hermandades aseguran que se ha tomado “sin un diálogo previo”, ha sido considerado como “un atropello y una falta de respeto a la Hermandad y a los más de 300 hermanos que componen la entidad, así como a los numerosos fieles y devotos de la ciudad”.

La alcaldesa ha insistido en que se hallará una nueva ubicación para estos colectivos, “aunque no esté en la zona centro”, mandando “un mensaje de tranquilidad” a las Hermandades, que lamentan que no se hubiese ofrecido “una vía de diálogo” previa, convencidos en los “tintes políticos e ideológicos” de esta decisión.

Publicidad

Tenemos prevista una reunión el lunes donde les propondremos la posibilidad de otro local, que intentaremos que sea lo más adecuado a sus necesidades“, ha añadido De Andrés, quien ha recalcado que el convenio “recogía una cláusula específica en la que se indicaba la posibilidad de que se revirtiese la cesión, como es el caso”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *