Un apicultor se hace cargo de un enjambre recogido en el parque de Las presillas
Los bomberos han realizado varias actuaciones de este tipo este mes en la ciudad, ya que hace tres semanas retiraron otro enjambre de abejas en una salida de humos de cocinas en una vivienda de la calle Los Pinos
ALCORCÓN/ 28 MAYO 2015/ Los bomberos de Alcorcón han retirado un enjambre de abejas en una zona de recreo del parque de Las Presillas y lo han transferido posteriormente a un apicultor para su conservación y mantenimiento.
Los bomberos han realizado varias actuaciones de este tipo este mes de mayo, ya que hace tres semanas retiraron otro enjambre de abejas en una salida de humos de cocinas en una vivienda de la calle Los Pinos. En tres días se llegaron a producir cinco intervenciones de este tipo en el municipio, que aumentan con la llegada de la primavera.
Todos los cuerpos de bomberos disponen de un protocolo de actuación en estos casos donde se recomienda a la población que si en el hábitat surge un enjambre es recomendable separarse al menos 100 metros. Si se está dentro de una vivienda, se deben cerrar con suavidad las puertas de la habitación donde se encuentre y avisar al 112.
Es aconsejable no manipular los enjambres, no moverlos del lugar donde estén, y no molestar a las abejas ni intentar acabar con ellas echándoles insecticida. Las picaduras de estos insectos pueden, en casos extremos, llegar a causar la muerte de una persona, sobre todo si se es alérgico.
Los bomberos cuentan con formación específica en el manejo de enjambres de abejas. Además, disponen del material necesario para tratar a estos insectos, como son las piqueras o cazaenjambre, que son unas cajas compartimentadas para los panales, cepillos, guantes o trajes de apicultor.
Las abejas están consideradas como ‘ganado semoviente’ productivo, por lo que están protegidas y no se las puede matar. La intervención de los bomberos consiste, básicamente, en recoger el centro del enjambre, que es donde se encuentra la abeja reina y meterlo en la ‘piquera’.
De este modo, el resto de los insectos entra voluntariamente en él, y se instalan en los panales del interior. Cuando todas las abejas están en el interior de la caja, se cierra y se entrega a apicultores.
Corresponsal / Alex Castellano
