Señales de tráfico 2025: sin sesgos de género ni lenguaje excluyente
Señal de tráfico renovada. Imagen DGT.

La igualdad también se señaliza. Desde ayer, 1 de julio, y de forma paulatina, las carreteras españolas inician un nuevo recorrido hacia la inclusión simbólica con la entrada en vigor de la reforma del catálogo oficial de señales de tráfico. Son nuevas señales de tráfico con lenguaje visual inclusivo y sin sesgos de género

Aprobado el pasado 10 de junio en Consejo de Ministros, el nuevo reglamento apuesta por eliminar el sesgo de género en su iconografía, incorporar figuras femeninas, y visibilizar tareas de cuidados y diversidad funcional en el espacio público.

Es la primera vez que el Gobierno español introduce una revisión de esta naturaleza con enfoque de género en la normativa vial, vigente desde 2003. Aunque no será obligatorio el reemplazo inmediato de todas las señales, se establece un plazo de un año para retirar aquellas que desaparecen con la reforma y comenzar a implantar las nuevas imágenes en proyectos de señalización.

El sesgo masculino de las señales viales

Durante décadas, las figuras humanas que aparecían en los pictogramas viales respondían a un patrón repetido: siluetas masculinas, sin atributos que permitieran una representación plural o equitativa. Esto ha sido ampliamente cuestionado por entidades feministas, expertos en comunicación visual y organismos como la Real Academia Española, que ya en 2019 reconocía que “la masculinidad genérica puede invisibilizar a las mujeres en determinados contextos”.

Con esta reforma, España sigue la senda iniciada en países como Alemania, Suiza o Austria, que han introducido progresivamente representaciones mixtas o femeninas en su simbología urbana.

¿Qué cambia exactamente?

El nuevo catálogo incluye modificaciones gráficas y conceptuales en diversas señales. Algunas simplemente alteran los pictogramas existentes para dotarlos de mayor neutralidad o equilibrio; otras incorporan nuevas situaciones sociales y formas de movilidad contemporánea.

Entre las señales de nueva creación destacan:

  • R-118, que prohíbe el acceso a vehículos de movilidad personal, como patinetes eléctricos.
  • P-21, que advierte del peligro por la proximidad de un lugar frecuentado por personas con dificultades motrices o sensoriales: incluye la figura de un hombre y una mujer mayores, ambos con bastones.
  • S-30, zona reservada para uso peatonal, donde aparece una mujer y un hombre, este último empujando un carrito de bebé.
  • S-46, que indica un paso para peatones compartido con ciclistas.

También se reformulan señales tradicionales con un nuevo enfoque:

  • La P-21 de ‘niños’ incluye ahora una figura con coleta más grande, que lleva de la mano a un niño, invirtiendo la jerarquía habitual.
  • La S-115, que marca un punto de inicio de excursiones a pie, muestra una pareja mixta, ambos con mochila y bastones.

En todos los casos, se han utilizado referencias de señalización internacional y se han adaptado con criterios de legibilidad, sostenibilidad y neutralidad.

Inclusión más allá del género

La reforma no se limita a lo binario. También se incorporan señales que visibilizan la diversidad funcional, como en la señal P-21 para personas con movilidad reducida. Además, se clarifica la señalización circunstancial, se ajustan tamaños para hacer más eficiente su fabricación, y se amplía la información en estaciones de servicio sobre tipos de combustibles.

Respecto a la formación vial, la DGT ha fijado un plazo de tres meses para que las autoescuelas y editoriales de manuales puedan adaptarse. Las nuevas señales comenzarán a incluirse en los exámenes teóricos de conducción a partir del último trimestre del año.