«Si no estás conmigo, no estás con nadie». Esa es la frase que profirió un hombre de 27 años antes de apuñalar gravemente a su expareja en septiembre de 2023 junto a una marquesina de la EMT en Puente de Vallecas. Ayer se sentó en el banquillo acusado de intento de asesinato y amenazas.
La fiscal solicita una pena de nueve años de cárcel para este hombre por la gravedad de las heridas que pudieron costarle la vida a la mujer, de 30 años y nacionalidad hondureña. Para el ministerio fiscal, el ataque se produjo al no asumir el acusado que su expareja estuviera con otro hombre tras romperse la relación.
Apuñalada en junto a una marquesina de la EMT
Los hechos tuvieron lugar el 6 de septiembre de 2023 sobre las 11 de la mañana en la calle Javier de Miguel, en Puente de Vallecas. En ese momento el acusado se apostó en el portal de la vivienda de su expareja para hablar sobre cuestiones escolares de su hija en común.
El agresor se presentó con un cuchillo que escondió en una bolsa y que llevaba por temor a que apareciera la pareja actual de su ex. La expareja entabló una fuerte discusión junto a una marquesina de la EMT, próxima a un centro de día y en esos momentos con bastante gente. A vista de todos, el hombre apuñaló de gravedad a la joven en el abdomen.

En su testimonio ante el juez, la víctima relató que la relación se rompió un año antes a que sucedieran los hechos. «Entré por el portal y vi a Raúl, que cruzaba muy rápido y me asusté al verle porque estaba escondido detrás de la puerta. Me dijo: quiero que hablemos y le dije que se marchara», narró la mujer ayer.
El hombre le pidió retomar la relación, a lo que ésta se negó. Ante ello, el acusado le dijo que no iba a permitir que otro hombre viviera con su hija. «Me puso el cuchillo en la garganta y me dijo: ‘ah sí, no vas a volver conmigo. Si no estás conmigo, no vas a estar con nadie», aseguró ayer la víctima.
La mujer le pidió que no la matara porque su hija podría acabar en un centro de acogida como él. Ya junto a la parada de autobús, el hombre le clavó el cuchillo y ella tuvo que sacarse el arma blanca del pecho para no desangrarse en plena calle. «No quería morir por mi hija», explicó entre lágrimas.
Tras la agresión, el hombre fue detenido. La víctima recibió una herida penetrante en el abdomen con un cuchillo y fue ingresada en estado grave en el Hospital Gregorio Marañón.
Antecedentes de violencia de género
El joven cuenta con antecedentes por violencia de género a otras parejas y con numerosos expedientes sancionadores por peleas en el centro penitenciario de Soto del Real.
Durante el juicio que arrancó ayer y que se prolongará durante más sesiones la semana que viene, el hombre se defendió asegurando que había apuñalado a su expareja «al perder la cabeza». «La apuñalé pero no era consciente de lo que estaba haciendo. Me volví loco», afirmó.
«Ella no quiso hablar y tenemos una hija. Al poco tiempo, llegó la Policía y me puse muy nervioso y con ansiedad. Me volví loco y perdí la conciencia. Nunca se me pasó por la cabeza apuñalarla», relató el encausado. A los agentes de la Policía Nacional le comentó que su exmujer le hacía «la vida imposible y que la quería matar», un extremo que negó ayer el procesado durante el interrogatorio.
«Me volví loco pero no tengo esa maldad», se defendió ayer el hombre durante el juicio en la Audiencia Provincial de Madrid. A preguntas de su abogado, el procesado relató los malos tratos que sufrió durante su infancia y que desde los 13 años estuvo interno en centros de menores y de acogida. «Con esos malos tratos me han enseñado a golpear primero para que me respeten«, señaló, indicando que es incapaz de controlarse.
La defensa aportó un informe pericial psicológico para que se le puedan aplicar atenuantes en la condena que se le imponga.
