Los agricultores y ganaderos han comenzado a retirarse de la capital madrileña después de haber protagonizado una intensa jornada de reivindicaciones que también ha tenido sus momentos críticos, con choques con la policía incluidos.
Hasta 4.000 personas han participado, según Delegación de Gobierno en Madrid, en estas protestas que han colapsado parte del centro de la ciudad durante gran parte del día. La tractorada ha provocado cortes de varias de las calles aledañas a la Plaza de la Independencia y Atocha, puntos cruciales de la concentración, y el desvío de 127 autobuses de la EMT.

Después de haber llegado a Madrid a través de cinco columnas procedentes de otros tantos puntos de la región y una mañana de protestas en la Puerta del Sol, esta tarde los agricultores y ganaderos han permanecido durante horas frente a la sede del Ministerio de Agricultura.
Desde allí han vuelto a reclamar que se dejara acceder a la Comunidad de Madrid a los tractores que han sido retenidos esta mañana en diferentes puntos de la región ante el límite de 500 tractores que había impuesto la Delegación.
Solo los 500 tractores autorizados
Agentes de la Guardia Civil comprobaron a primera hora de la mañana que los tractores que querían salir desde los distintos bloques superaban la cifra de medio millar, por lo que al excederse los 150 por cada columna, los agentes del Grupo de Reserva y Seguridad no les han dejado continuar hasta el centro de Madrid. Esto ha provocado momentos de tensión y el corte temporal de la A-42 a la altura de Torrejón de la Calzada a las 9 horas.
Finalmente, solo se ha permitido el paso a 500 tractores, cifra aportada por los organizadores en la comunicación de la movilización.
Esto también ha provocado situaciones de tensión a mediodía en la Puerta de Alcalá cuando los agricultores han intentado bajar por la calle Alcalá hasta la Plaza de la Independencia, itinerario no autorizado, como protesta. Los manifestantes han tratado de romper el cerco de la Policía y se han vivido enfrentamientos con los agentes que han respondido con cargas policiales hasta que los agricultores han cejado en su empeño.



