Madrid Central-Fotografía EP.
Madrid Central-Fotografía EP.

La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública ha reclamado este martes la puesta en marcha de medidas contra la contaminación atmosférica en la capital, con las consecuentes perjuicios para la salud de la población, y ha propuesto la recuperación de Madrid Central y su extensión la totalidad del interior de la M-30.

En un comunicado, ha reiterado su llamamiento a las autoridades municipales y autonómicas «para actuar con rapidez» y les ha instado para que «de nuevo no se antepongan intereses empresariales a los de la salud de la población».

El colectivo ha reafirmado estas reclamaciones ante los datos que indican que durante el pasado año 2021 la capital superó los limites de contaminantes (NO2) establecidos por la Unión Europea y «de manera muy amplia» las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al respecto.

«Esta situación era esperada desde el momento en que se anuló Madrid Central y se impusieron las nuevas normas del Ayuntamiento supuestamente para controlar la contaminación, pero en realidad para dejar de hacerlo, en un modelo bastante extendido desde el PP de no negar frontalmente un problema, pero no regularlo o hacerlo de manera tan laxa que en realidad se incrementa la falta de control», ha señalado ADSP.

En esta línea, la asociación ha incidido en «los graves problemas» de salud que produce la contaminación en general. Según reseña en el informe Efectos sobre la Salud de la Contaminación Ambiental con especial referencia al caso de Madrid, se estima que en la Comunidad de Madrid hubo en 2015 un total de 5.416 muertes por alta contaminación, lo que supone un promedio de 14,83 muertes al día en ese año por este problema.

Capa de contaminación sobre la ciudad desde el Cerro del Tío Pío en Madrid Jesús Hellín / Europa Press

Además, se contabilizan 200.000 consultas al año por problemas derivados de la contaminación «ante la indiferencia del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid».

«Parece necesario recalcar que Madrid es la única ciudad española que supera los límites europeos, porque otras que tenían un problema parecido han actuado y rebajado sus emisiones«, ha alegado la asociación. «Sanción que pagara toda la población y no nuestros incompetentes gobernantes», zanja.

La capital superó en 2021 el valor límite anual de dióxido de nitrógeno (NO2) de 40 microgramos por metro cúbico (ug/m3) en la estación de plaza Elíptica, que marcó 41 en este parámetro.