La Comunidad de Madrid ha celebrado este lunes su tradicional acto por la Constitución española, un evento marcado por el trasfondo político de la amnistía y los previsibles cruces de posiciones en las intervenciones públicas, pero que también ha dejado mensajes de corte social, como la situación «dolorosa» de las familias de la Cañada Real.
El acto de homenaje a la Constitución del Gobierno regional en la Real Casa de Correos (Puerta del Sol) arrancaba con polémica cuando, la pasada semana, el Gobierno regional advertía de que no invitaría al Ejecutivo central a sus actos en represalia por haber excluido a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, a la inauguración del AVE a Asturias.
Finalmente, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, sí fue invitado, y esta mañana ha acudido al acto. Allí, el representante del Ejecutivo central ha afeado a Sánchez una de las situaciones más «dolorosas» y «ocultada realidad» que se produce a apenas 13 kilómetro de Sol.

Martín se refería a la situación de «miles de personas se encuentran marginadas y privadas de las condiciones básicas para una vida digna en la Comunidad de Madrid», concretamente en la Cañada Real.
«Es inasumible que en una región como Madrid miles de familias vivan en el mayor poblado chabolista de Europa. Una vez han pasado ya los diferentes procesos electorales no hay excusas para demorar más la firma del protocolo de realojo. Es de justicia. Se lo debemos a esas familias, a los niños y niñas que viven en esas condiciones, a escasos a 13 kilómetros de aquí», ha subrayado.
Francisco Martín ha destacado, apelando a Ayuso, que la justicia social es «defensa de la constitución». «La igualdad, de la que seguro escucharemos hablar mucho esta mañana, tiene diversas caras y seguramente ésta que les acabo de señalar sea la más importante. Centrémonos más en coser las brechas reales y menos en abrir nuevas heridas», ha pedido a la presidenta regional, en alusión al conflicto generado por los acuerdos de Pedro Sánchez con los independentistas catalanes y la amnistía.

Martín ha reivindicado también «el respeto y la convivencia». «La Constitución nace de la reconciliación y la concordia, y comprende el respeto a los derechos fundamentales, a la diversidad cultural y lingüística y, sobre todo, a la dignidad de cada individuo. La Constitución, por tanto, es respeto y es convivencia», ha esgrimido.
«Frente a algunos cantos de sirena que lamentablemente hemos escuchado en las calles, reivindico una defensa auténtica de la Constitución. Defender la constitución es no dar ni un paso atrás en los derechos ganados y en los servicios públicos construidos para todas y todos. Defender la constitución es no dejar a nadie atrás y luchar por una sociedad más igualitaria en la región con la mayor desigualdad económica», ha proseguido.
Ayuso: una Constitución para unir
Por su lado, durante su intervención, la presidenta regional no ha hecho alusión al reproche inesperado del delegado del Gobierno sobre La Cañada, pero sí ha enfatizado en la situación que supondrá para la Constitución los acuerdos del Gobierno central con los independentistas catalanes.
Ayuso ha defendido que la Constitución Española fue «concebida para unir y no para separar» y es, ante todo, «un gran acuerdo», un pacto «en favor de la concordia y el entendimiento», que reconoce «a todos» y que ha permitido al país «transitar por la senda de la convivencia».
«Unos pocos no pueden destruir lo que construimos entre tantos», ha remarcado la dirigente madrileña durante el acto de homenaje a la Carta Magna.
En este sentido, ha puesto el foco en que se está atravesando «un momento muy complicado» porque, «de nuevo», «unas minorías, por conveniencia o ceguera, alimentan el resentimiento y ponen en peligro esta España constitucional de todos». «Hoy, más que nunca, afirmamos que unos pocos no pueden destruir lo que construimos entre tantos. Lo hacemos amparados en la Ley y en el esfuerzo cotidiano de seguir hacia adelante», ha defendido a continuación.
